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viernes, 10 de mayo de 2019

Relato Erótico : padrastro e hijastra

Hijastra se va a la cama de padrastro mientras duerme para hacer el amor

Me case con Lorena, quien ya tenía una hija de nombre Pamela de 18 años, una trigueña preciosa igual que su madre, ojos negros igual que su cabellera, unos senos bien desarrollados sin exagerar y unas preciosas nalgas llenitas que le hacen agua la boca a cualquiera.

Durante mi noviazgo con Lorena, mi relación con Pamela fue muy buena, tomamos confianza rápidamente, era muy atenta conmigo y siempre nos acompañaba cuando salíamos al cine o al super. Siempre ha sido coqueta y sexy conmigo, pero sin mala intención de por medio, eso pensaba. El problema empezó después de casarnos, su comportamiento cambió. Ya no era atenta, no obedecía a su madre, no era muy comunicativa con ambos, en fin, yo creía que eran celos por su madre, ya que casi todo el tiempo habían vivido solas con Lorena.

Pasaron tres meses después de la boda y Pamela seguía con su misma actitud, pero de repente toda la situación cambio. El día de una fiesta de aniversario concluía con un baile por la noche. En la tarde Pamela nos había llamado con Lorena a su habitación para verla con el traje que usaría en la fiesta, como en esta época del año hay un calor intenso, ella vestía una falda corta y una blusa escotada que le hacía juego (bueno yo no se mucho de moda), y unos zapatos con tacones altos descubiertos. Se veía preciosisima!, en ese momento me di cuenta que su cuerpo era el de una mujer hecha, la falda dejaba ver unas preciosas piernas, con lindos muslos curvados; el escote de su vestido enseñaban cierta parte de sus senos que dejaban poco para la imaginación.

Casi entrada la noche, estaba recostado viendo la TV cuando Lorena entra a la habitación interrumpiendo, -Mark, fijate que ha sucedido una calamidad!-, -Que pasó- alcancé a contestar. -La pareja de Pamela de esta noche no podrá ir a la fiesta, tuvo un inconveniente- me dijo Lorena, y continuó -Amor, será posible que la puedas llevar tú, porque ella no quiere llegar sola-. Tal solicitud me tomó por sorpresa, pero pensando en mejorar las relaciones con Pamela acepté a ir.

Pamela en el viaje de ida, me agradeció el favor de acompañarla a la fiesta. En el vehículo, yo no dejaba de verle las piernas y su escote, de hecho me pilló un par de veces y solo se sonrió.

Llegamos, entramos al salón, era inmenso y habían muchas personas en él. Nos sentamos un rato, varias amigas y amigos llegaron a saludarla y fue sorpresa que ella me presentó como su amigo. Yo me quedé viendola y ella me guiño el ojo y hizo una ademan con sus manos, como tratando de explicar que se burlarian de ella si supieran que va con su padrastro. Además yo podia pasar como un amigo, debido a que a mis 33 años, me conservó muy bien, tengo un cuerpo atletico por el mucho ejercicio que hice años atrás.

Al rato salimos a bailar, Pamela se movia muy bien, sabia utilizar muy bien todas sus gracias, ella estaba muy feliz, se veía contenta. De repente que se acercan dos amigas y la saludan y le dicen algo al oido, Pamela sonrié picaramente. Cuando se retiran, le pregunto que le han dicho, -Que esta muy bueno mi novio, que está para comerselo- me responde; yo me sonrío un poco y le digo, -la que está para comersela es otra personita que esta frente a mi-, Pamela se ríe. Cuando ponen musica salsa y merengue, empezamos a bailar pegados, los senos de Pamela varias veces topan con mi pecho, además tengo una inmejorable vista de esas dos montañitas carnosas. Y que decir de su vientre que permanece junto al mio, en pocos minutos obtengo una erección que trato de disimular, pero con poco éxito. Pamela se da cuenta de ello y solo se limita a abrir la boca y sonreír. Cuando llevabamos buen rato de estar bailando, le pido a Pamela que nos sentemos un rato, ella no acepta, me suplica que sigamos y bueno no me hago de rogar. Al poco tiempo ponen musica romantica, ella me toma de las manos y recuesta su cabeza en mi pecho, unos minuto después me dice al oido -Sabes porque me he portado mal contigo ultimamente?- Sin moverme, le respondo -No lo sé Pamela dimelo-, -Porque estoy muy enamorada de ti Mark, siempre te vi como hombre y no como un padrastro, y es mucho trabajo para mi tenerte en mi casa y no decirte que te amo todos los días-, me quedé mudo, no sabia que decir. Ella acercó sus labios a los mios y nos dimos un apasionado beso. Intenté detenerlo, pero lo sentía tan rico y humedo que lejos de impedirlo le aprete su cabeza contra mi, nuestras lenguas se revolvian como serpientes en celo, nuestra saliva se entremezclaba, nuestros vientres se restregaban como fingiendo hacer el amor. No se cuanto tiempo estuvimos asi, pero puedo decirles que fueron varios minutos, en los cuales obtuve una erección colosal. Instintivamente mis brazos la rodearon y aprovechando la oscuridad del salon sobretodo cuando hay musica romántica, le levanté la falda y toque suavemente sus nalgas, me di cuenta que solo llevaba un hilo dental, por lo que recorri todas sus nalgas apretandolas delicadamente. Eso le gustó a Pamela que bajo sus labios a mi cuello acariciandome con su lengua. Que momento!! Al mismo tiempo que nos tocabamos, restregabamos nuestros cuerpos como queriendolos fundir el uno con el otro.



Cuando terminó la música romántica y nos separamos, noté que mi pantalon estaba mojado, junto a la bragueta había un gran circulo, lo toqué y efectivamente era una pre-eyaculación mía. Me sentí contrariado, Pamela se había dado cuenta y solo alcanzaba a reir. Le pedi a Pamela irnos al coche, mientras se secaba mi pantalón y por otro lado, debo confesar que, estaba tan excitado que quería seguirla tocando y besando pero en un lugar sin mucha gente. Y Así ocurrió dentro del vehículo nos seguimos besando apasionadamente, le baje el escote y empece a besar y mamar sus dos preciosas tetas con sus pezones parados, ella apretaba mi verga sobre el pantalón, para facilitarle el trabajo me abrí la bragueta y la saque para que la pudiera tocar y acariciar a su gusto. En pocos segundos los vidrios del coche se empañaron del calor que despedian nuestros cuerpos, seguí mamandole los ricos senos, pero mi mano se dirigió a su coñito, lo acaricié sobre su tanguita, dándome cuenta que la tanguita estaba mojadisima, se sentía pegajosa al tocarla con la yema de mis dedos. Hago a un lado su tanguita y acarició su vagina que está completamente depilada, acarició también su clitoris lo cual la hace estremecer y gemir fuertemente. Ella por su parte, me masturba la verga con su mano, con jalones cada vez más fuertes. -Mamita, porque no nos vamos a la parte de atrás del coche?- le propongo; Ella acepta sin vacilar, nos pasamos hacia atrás, me quito el pantalón y la camisa, ella se quita la blusa, la falda y los zapatos, quedando ella solo con su tanguita puesta.

Luego Pamela se sube sobre mi, pero antes me ha bajado mi boxer, me comienza a besar nuevamente y sus nalgas se restriegan sobre mi erecta verga, Yo ya no pude más y levantó su trasero le corro su tanguita a un lado, colocó mi falo en la entrada de su vagina y la dejo caer para ensartarla, mi verga fue penetrandola lentamente, ella aulló y gimió mientras su vagina era recorrida por mi duro miembro, que se acomodó dentro por completo. Pamela se movía de adelanta hacia atras, de arriba hacia abajo, clavandosela completa. Yo por mi parte, le chupaba sus pezones y le apretujaba sus preciosas nalgas siguiendo sus movimientos de cintura. En un instante sentí como se corria y mojaba todo lo largo de mi verga, pero no se detuvo, siguió follandome el miembro. Inserté la yema de mi dedo medio en su culo, no dijo nada, luego lubrique mi dedo con los liquidos que salian de su vagina y le meti la mitad del dedo, ella se movía freneticamente como culiando mi dedo, entonces le dejé ir por completo dos dedos dentro de su culito. Que cuadro aquello!!, Le ensartaba la vagina con mi verga, le tenia dos dedos en el culo y le chupaba y mordía las tetas!.

Después de un segundo orgasmo de Pamela, como pude la coloque en cuatro dentro del coche, sus nalgas me quedaba casi en la cara, allí me di cuenta de la perfección de estas, la tomé de las nalgas con las manos, las separé y le di una lamida de culito, mientras le metí dos dedos en su vagina. Pamela casi chilló del placer, y mientras me la comía me dijo cosas sucias que jamás la había oído decir.

Retire mi boca de su culo y le dejé ir la verga por el culo, por la lubricación no hubo mucha oposición, eso si, su canalito era bien estrecho, pero me encantó la presión que ejercia sobre mi miembro tratando casi de ahorcarlo. La estuve culiando varios minutos, los dos gemímos intensamente, hasta que me vine a chorros dentro de su culito rico, mi verga palpitaba cada vez que emanaba un chorro de esperma, me deje caer sobre ella, cansado pero satisfecho. Saque mi verga de su culo y cayó de él un chorrito de leche caliente a través de sus muslos. Ella me confesó que también habia terminado otra vez.

Nos vestimos, encendí el coche y nos fuimos para la casa, no había terminado todo, en el camino Pamela me sacó la verga del pantalón y me dio una mamada de agradecimiento (según me dijo ella), traté de ir a una velocidad lenta, lo hacia tan bien que no quería llegar a la casa aún. Llegue al climax unas cuadras antes de llegar, le inundé su boquita con un gran chorro de esperma; Pamela se lo tomó todo, no dejo nada.

Pasaron dos semanas y no tuvimos otro encuentro. Hasta que mi esposa me comunicó que un su primo había fallecido y que iba ir al sepelio y que aprovecharía para visitar otros familiares que no veía desde hace años, y como yo trabajaba y Pamela no podía perder clases, iría sola por una semana.

Para resumirselos, esa semana fue básicamente una luna de miel con Pamela, follamos todos los días, la coji en la cocina, sobre la mesa del comedor, en nuestra cama matrimonial. Le llenaba sus tres hoyitos de leche todos los días. Temprano antes de irse al colegio por las mañanas teníamos sexo oral por medio de una 69 y luego me la cogía duro. Por la noche nos bañabamos juntos antes de coger como conejos. Estoy gozando esta parte de mi vida. No se cuando se acabe y no quiero que acabe.

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