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viernes, 21 de febrero de 2020

Sexo casual y reflexiones

Sexo casual y reflexiones

Sexo casual y reflexiones

"Deje a mi novia, con la que estaba casi tres años. Por saber como se sentia estar con una chica diferente cada dia, me comi como a 300 chicas, supe lo que se sentia ser un mujeriego, mi ex paso meses llamándome cada dia y siento decir que no me dio pena, me daba igual como estaba ella. Despues de un tiempo me siento el tipo mas miserable y sucio, me di cuenta que estar con muchas mujeres no te da la felicidad. La felicidad que me daba ella cada ves que me sonreía, cada vez que se enojaba como una niña inmadura, ahora soy yo el que la llama cada dia pidiendole una oportunidad, asi que les digo a todos esos tipos que tienen al lado a una princesa, que la valoren cada minuto del dia, porque no vale la pena dejar algo que te hace verdaderamente feliz, por probar cosas nuevas ,que al fin y al cabo un dia hechas de menos y extrañas como nunca a esa persona que hizo todo por hacerte feliz!!"

jajaja

Que pedazo de pendejo el que escribió esto. Pero bueno, ojalá que después de mostrarle ese bello post que no llega a las 300 palabras el pobre flaco haya vuelto con su novia... O por lo menos que le haya echado un polvo... Cuestión que este mes no hay poesía ni poema del mes, así que robo esa reflexión pedorra de un nene que la cagó y no supo disfrutar de la soltería... Te falta experiencia guacho, vamo arriba y apo apo, si estás soltero y te comiste a 300 chicas tan feo no debes ser, o tu paladar no es muy exigente... Pero seguí así que vas por el buen camino, hasta las 999 no pares!
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Video de humor: Sexo después de los 40

POEMA HALCÓN HUMOR

Se habían acostumbrado tanto a estar juntos, que cuando Ella le dijo que aquel sábado a lo mejor podrían verse un ratito, a Él se le abrió el cielo de par en par; un ratito a su lado era más que suficiente para que el día tuviese otro significado y para que la espera hubiera merecido la pena.

Nada más abrir la puerta se fundieron en un beso profundo, cálido y húmedo, anticipo de lo que vendría poco después. Se acomodaron en el sofá y comenzaron a contarse lo acontecido en su ausencia. No obstante sus manos eran ajenas a la conversación, recorriendo su cuello, su espalda, su torso desnudo bajo aquella fina camiseta, sus pechos libres incitándole a recorrer cada uno de sus poros; y sobre todo ese punto incipiente al comienzo de sus nalgas que tanto les excitaba a ambos.

Tras tomar apenas unos tragos de cerveza, Ella le invitó a esperarla en su dormitorio; y así en unos segundos se vieron contemplándose en su desnudez mutua.

Lentamente fue recorriendo cada centímetro de su cuerpo, percibiendo como el contacto de sus labios erizaba su piel y la hacía estremecer. Ella no se quedó atrás y le atrajo hacia sí para hasta poder acariciar con su lengua el interior de su oído, consciente de como aquel acto sacaba de Él cualquier instinto que todavía estuviera oculto.

Entra en mi, cariño, necesito sentirte dentro - le susurró Ella.

Inmediatamente Él se volvió hacia Ella y la cubrió en su plenitud, notando cómo sus cuerpos se fusionaban con extrema facilidad. Suavemente entraba y salía de Ella, percibiendo como su miembro crecía por momentos, deteniéndose en su interior tras cada embestida; aquella posición le permitía a Él dominar la situación, marcando ritmos suficientes que le permitieran controlar su mutua pasión, al tiempo que aproximaban sus bocas abiertas y sus lenguas traviesas. Colocándose de rodillas frente a Ella, abrió sus piernas, la contempló gozoso y volvió a penetrarla con más ímpetu si cabe.

Ella le invitó a tumbarse para poder cabalgarle, pero El ya había decidido que bajaría a saborear su humedad. Sin a penas resistencia deslizó su apetito en su interior, paladeando cada uno de sus pliegues, mientras Ella asía con fuerza su cabeza entre sus muslos. Ocasionalmente Él elevaba su mirada y la veía retorcerse sobre la almohada, mientras aumentaba el tono de sus gemidos.

Para, por favor - le susurró- Vuelve a mi.

Y sin pensarlo, entró nuevamente en su hembra, sin intención de parar esta vez.

Entre jadeos y suspiros Ella no pudo aguantar ni un segundo más, sorprendida aún de cómo Él siempre la exprimía completamente. Plenamente satisfecho Él, pero aún contenido, Ella le invitó a tumbarse.

Obedeciendo su orden, Él pensó que querría acoplarse nuevamente como había hecho en otras ocasiones, pero esta vez, Ella descendió hasta su cintura, con esa mirada golosa que tanto le excitaba. Situándose entre sus pechos comenzó a acariciarle mientras recorría con su lengua toda su extensión. Esta vez era Él quien se arqueaba y en los momentos en que lograba abrir los ojos observaba como desaparecía entre sus labios. Ella le asió con fuerza, plenamente entre sus manos, aumentando el ritmo de sus caricias, al tiempo que su lengua saboreaba los efluvios incipientes.

¿Te aviso? - preguntó Él, caballeroso como siempre.

Sin decir nada, Ella le respondió aumentando la velocidad de su juego. Y notó como subía desde su interior esa pasión que a duras penas había contenido los instantes previos. Y esta vez sí, contempló como explotaba frente a Ella, derramando su dulce néctar en la comisura de sus labios, extendiéndose por sus mejillas, como hacía tiempo no experimentaba.

Y se abrazaron, relajados, gozosos de tenerse el uno al otro, de sentirse mutuamente, increíblemente felices de poder estar juntos y disfrutar cada ratito del día, cada semana, cada mes, cada año, cada vida... Unas ilusiones que ni habrían imaginado tener con quince años, y que ahora, pasados los cincuenta, se hacían realidad a cada instante.

Y después de todo este blablabla hermoso y romántico, voy a cagarles el momento con un video de humor que se me viene a la mente al leer esto.

Video de humor: Sexo después de los 40

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miércoles, 19 de febrero de 2020

Relato erótico: El primer trío de una pelirroja

Relato erótico: El primer trío de una pelirroja

Relato erótico: El primer trío de una pelirroja

Hola, soy Fiorella, pelirroja, 1.65, dicen que lindas curvas, ojos celestes, les voy a contar mi primera experiencia. Estuve casada durante mas de 20 años, hasta que mi ex marido se fue con su secretaria (por suerte), estuve mal, desanimada durante un tiempo, hasta que me convencieron que tenia que salir a hacer amigos, cuidarme, etc. Me anote en el gimnasio de mi barrio, ahí conocí a muchos nuevos amigos y amigas, todo era normal hasta ahí, bromas van, bromas vienen con mi profesor Fernando de 40 años y los demás, hasta que un día me invitan al cumpleaños numero 32 de Martín, otro chico del gimnasio, iríamos varios chicos y algunas chicas, era un sábado por la noche, me prepare y fui al departamento de Matías de 33 años, donde se iba a festejar, fui la primera en llegar, estaba vestida con una blusa suelta, una mini falda no muy corta y mis infaltables tacos altos, solos estaba el dueño de casa, después llego Fer y Martín, ya había pasado mas de una hora y no llegaba nadie mas, así que nos dispusimos a tomar unos tragos, a mi me encanta el Daikiri y el mojito, cosa que ellos sabían muy bien, todo iba normal, hablábamos de todo y la conversación empezó a subir de tono, a mi me causaba mucha gracia, pero les seguí la corriente. Ahora si llego la música y como sabían que a mi me gusta bailar me invitaron, Martín me pregunto si yo bailaba lentos en mi época, obviamente les dije que si, ahí fue cuando ya un poco pasada de copas, pusieron un lento y Martín para festejar su cumple me pidió si no le hacía el honor a lo que yo accedí, comenzamos a bailar y enseguida sentí su pija dura junto a mi, cosa que me excito bastante, no se como fue pero al rato Matías estaba bailando juntos a nosotros tomándome por detrás y Fer miraba sonriendo, comenzaron a moverse primero lentamente y después cada vez mas insinuantes, yo ya estaba bastante acalorada, cuando me quise acordar estaba besando a Matías y Martín me tocaba mi colita con fuerza, se sumo Fer, mientras me decía que no se imaginaba que yo estuviese haciendo eso y comenzó a tocarme los pechos lentamente, yo no sabía si parar o no, estaba nerviosa y un poco de miedo y vergüenza, pero seguí, en un momento ya estaba desnuda en la cama mientras me besaban los tres y me tocaban por todos lados, todos esos cuerpos jóvenes y musculosos, transpirando sexo para mi, ya el nivel de calentura era insoportable, cuando empecé a gemir, Fer saco su enorme pija y me la puso en la boca, apenas podía entrar en mi boca, no se con que movimientos Matías me dio vuelta y quede en cuatro como se dice, mientras seguía chupando la pija de Fer ya descontroladamente, y Matias me penetraba con fuerza, ahí sentí la primera explosión en mi boca, creí que me ahogaba y quise vomitar, pero Fer me tomo la cabeza y me retuvo y empezó con movimientos suaves y me acabo dentro de mi boca hasta la ultima gota y me encanto, ya después fue el turno de Martin, Matías se puso debajo de mi, mientras Martín suavemente me la puso por mi culito, a chupar otra vez desenfrenada mientras Matías terminaba, ya recuperado volvió Fer con su enorme pija y en un movimiento me la metió en mi culito ya mas dilatado, Fer primero empujaba lentamente, yo sentía una mezcla rara de placer y dolor hasta que solo fue placer y comencé a empujar yo cada vez con mas fuerza hasta que entro toda su enorme pija en mi culo ya con movimientos cada vez mas rápidos, sentía su pija cada vez mas dura e hinchada, mientras yo seguía chupando la pija no me acuerdo de quien, que también acabo en mi boca, y así seguimos mas de tres horas, no recuerdo cuantos orgasmos tuve en una sola noche, pero esa fue mi primera vez, nunca me cojieron tanto ni tan bien, termine exhausta pero feliz, voy por más-
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Relato sexual : Mio tío me quito la virginidad

Relato erótico: Mio tío me quito la virginidad. Sacado de Internet.

Relato sexual : Mio tío me quito la virginidad

Relato sexual : Mio tío me quito la virginidad

Estaba en mi casa, mas precisamente en mi habitación, cuando tocaron timbre. Fui a ver quien era. Abrí la puerta, esperando del otro lado se encontraba mi tío.

Salte a abrazarlo, le di un beso en la mejilla.

– No sabía que venias a casa. Le dije.

– Yo tampoco, me llamó tu mama, hace dos horas. Respondió

Yo estaba feliz de verlo, siempre me llevé muy bien con el. Podía hablar de todo, era como un mejor amigo.

Fui a la cocina para avisarle a mi madre, que Ezequiel había llegado.

– No te quería interrumpir, que estabas estudiando, pero tu abuela, está en el hospital, que tuvo una caída, pero ya esta bien. Le pedí a tu tío que venga a cuidarte. Me contó mi madre.

Fui egoísta, me preocupó lo de mi abuela, pero saber que ya estaba bien y que iba a pasar un rato con mi tío, me puso de muy buen humor.

Mi madre ya estaba lista, asi que solo se despidió y se fue al Hospital con mi hermana.

Con mi tío nos quedamos en el living, llevamos gaseosa y galletas y nos pusimos a ver una película de acción con actores desconocidos o por lo menos no los conocía.

Estábamos en un sillón de tres cuerpos de color rojo frente a la televisión. Ezequiel se sentó en la punta derecha y yo me recosté apoyando mi cabeza sobre el muslo izquierdo de mi tío, mirando hacia la televisión.

Hablamos un buen rato de todo, nos pusimos al día. La película terminó, vimos otra a continuación que ya ni recuerdo cual era.

En un momento me dice:

– No me dejas recostarme un rato?

– Si, perdona, me puse cómoda y ni te pregunté. Contesté.

Ezequiel se acomodó en el sillón de costado, sobre su hombro derecho mirando la televisión.

Me senté en la punta izquierda, al lado de sus pies.

– Acostate conmigo, ponete cómoda.

Lo hice, me puse en su misma posición, dándole la espalda.

Apoyó su mano izquierda sobre mi cadera, y seguimos viendo la película.

A los pocos minutos, sentí un movimiento por detrás, escuché como desabrochó el cinturón, y bajo el cierre de su pantalón.

Acto seguido se acomodó y apoyó algo bien duro contra mi cola.

Era virgen, no sabía mucho de sexo, pero lo poco que sabía, me permitió suponer que su miembro erecto estaba apoyándome.

Su mano izquierda empezó a acariciar mi cadera, y comenzó a bajar por mi pierna.

Apenas respiraba, me quedé completamente inmóvil.

Sus caricias siguieron unos minutos.

Empezó a moverse para levantarse e hice lo mismo.

No quise mirar hacia atrás. Me quede viendo la película, aunque sin verla realmente.

– Date vuelta linda.

Giré mi cuerpo lentamente y ahí estaba, mi tío sentado, con su miembro en la mano, acariciándolo lentamente.

– Acercate, así lo ves bien. Esto es lo que tienen los chicos, tocalo.

No me moví solo me lo quedé mirando.

– Veni no tengas miedo, ya estas en edad de saber de que se trata.

Di un par de pasos. Y tomó mi mano derecha y me la puso sobre su pene. Con su mano sobre la mia, me hizo que lo masturbe.

– Seguí solita.

Y saco su mano y seguí haciendo el movimiento ascendente y descendente sobre su miembro.

– Que manito suavecita tenes, me encanta. No pares.

Obedecí y seguí acariciando el pene de mi tío.

Me parecía un sueño, jamás me imaginé estar en una situación así. Era una mezcla de vergüenza, sentía mi cara roja, con calor, curiosidad, de ver por primera vez un miembro masculino y me encantaba, no se si por el afecto que sentía hacia mi tío, de compartir algo tan íntimo con el, o solo me excitó agarrar una pija por primera vez.

Escuchar a mi tío gemir de placer me hacía sentir bien, me encantaba lo que producía en el.

– Parate linda.

Lo hice y se me quedó mirando, sobre todo mi cuerpo.

Puse sus manos en mi cintura y con suavidad bajo mi short.

Su mano derecha tocó mi tanguita, se río y dijo:

– Mmmmmmm, estas mojadita preciosa, me encanta.

Me estremeció el cuerpo sentir sus dedos tocando mi parte íntima. Pero su comentario me hizo morir de vergüenza.

Me acarició mi vagina con la tanga puesta. Lo hizo por varios minutos. Fue muy placentero, cerré mis ojos y me deje ir, disfruté cada segundo, deseando que no acabe nunca.

Retiró su mano, abrí mis ojos, y comenzó a bajarme la tanguita.

– Subite al sillón linda.

Me iba a sentar a su lado, pero me dijo:

– No, parada sobre el sillón.

Me tomó la mano y me ayudó a subirme.

Quedé parada sobre el sofá, un pie de cada lado de sus muslos y mi conchita contra su cara.

Su nariz rozó mis labios vaginales, aspiraba tratando de olerme mi vagina.

Sus manos tomaron mis nalgas, con fuerza, cada mano con una nalga, me las separó y hundió mi conchita contra su boca.

Primero fueron besos, contra mis labios vaginales. Luego su lengua comenzó a jugar, la pasaba por mis labios, sentía como me la llenaba de saliva. Cerré mis ojos, sujeté su cabeza y solo disfruté.

Ahora su lengua estaba dentro de mi orificio, sentía como lamia mis paredes interiores. Era tan rica la sensación.

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, gemía.

Mi tío no paraba de usar su lengua, y mis piernas cedían del placer, si no fuese que me sujetaba de mis nalgas fuertemente, hubiese caído.

No sentía pudor, estaba liberada, solo placer, amaba tanto a mi tío por esa experiencia única.

Su lengua cambió de posición y pasó a mi clítoris, al principio la punta de su lengua, la frotó sin parar, pensé que no se podía sentir mas placer, pero su lengua en ese sector hizo estragos.

– Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, mmmmmmmmmmmmmmmmmm.

No podía parar de gemir, lo hacía gritando.

Mi tío intercambiaba la punta de su lengua, con sus labios succionando mi clítoris.

La punta de su dedo, de la mano derecha, se metió en la entrada de mi ano, solo un centímetro, no me hizo doler pero me resultó raro, supuse que fue un accidente, no sabía en ese entonces, que a los hombres o la mayoría les encanta jugar con las colas de las mujeres.

Con la punta de su dedo en mi ano, y su lengua dándome placer en mi clítoris. Sentí una sensación que jamás experimenté. Fue una mezcla de mareos, visión borrosa, falta de aire, mi cuerpo no me respondía como debería. Finalmente largué un gritó de desahogo y me corrí en su boca. Bebió todos mis fluidos vaginales, siguió chupando sin parar mi vagina.

Con mis rodillas dobladas, y mi espalda arqueada hacia atrás, solo me sostenían sus manos, que sujetaban mis nalgas. Esperé que termine de lamer mi conchita, solo miraba el techo fijamente, me encontraba relajada, mi cuerpo no tenía fuerza para sostenerse.

Su boca se alejó de mi vagina. Tomó mi cuerpo, y con sus brazos me cargó, hasta mi habitación que estaba a solo cinco metros.

Me recostó sobre mi cama de una plaza. Se desvistió completamente. Observé su miembro venoso, mucho mas oscuro que el color de su piel, me encantaba verlo.

Se subió a la cama, se arrodilló entre mis piernas, con sus manos me tomo por la cadera, y me acomodó contra su pelvis, sentía la cabeza de su pene contra mis labios vaginales, tratando de entrar. Finalmente encontró la entrada a mi orificio y su cabeza se hundió con fuerza, sin cuidado, con varios movimientos bruscos, habrán sido 8 o 10 intentos de penetrarme, hasta que mi vagina cedió y gran parte de su miembro estaba dentro.

Grité muy fuerte, fue doloroso sentir su pene entrando en mi conchita virgen. Mi tío no se detuvo.

Se acomodó mejor. Sin soltar mis caderas que estaban en el aire. Mis hombros y cabeza contra el colchón. Y empezó a embestirme con fuerza y velocidad. Sus manos hundían mi cuerpo contra el suyo y su pene entraba y salía de mi vagina una y otra vez, sentía el ruido de mi cuerpo chocar contra el suyo, era un golpe en seco, violento.

No lo disfrutaba al principio, pero con los minutos pasando, ya no era tan doloroso y me permití disfrutarlo. Me encantaba ver a mi tío tan concentrado en mí, estaba muy traspirado, el sudor de su cara, caía sobre mi vagina y vientre.

Al cabo de unos cuantos minutos, mi tío largó unos gemidos aún mas fuertes y se vino dentro de mi conchita. Me encantó esa sensación de sentirme llena de leche y como salía hacia afuera.

Mi tío se recostó de costado, estábamos incómodos por el tamaño de la cama.

Me pidió que me corra, se acostó boca arriba, me dijo que me saque el top, y me acueste sobre el.

Apoyé mi cuerpo sobre el suyo, mi mejilla izquierda sobre su pecho. Sentía su respiración agitada y su corazón latiendo rápidamente. Su manos comenzaron a acariciar mi espalda y cola, y nos quedamos descansado. Cerré mis ojos y disfruté el momento.

Me despertó el sonido del teléfono. Mi tío atendió, era mi madre.

Me levanté de la cama, mis piernas estaban débiles.

Esperé que terminen de hablar.

– Vamos a buscar a tu hermana al Hospital que tu madre se va a quedar esta noche.

Asentí con mi cabeza. Fui a mi placar a buscar ropa para vestirme.

– Estas bien? los pasaste bien? Preguntó mi tío.

– Mucho, no sabía mucho que hacer pero me encantó.

– Estuviste de 10 preciosa, fuiste la mejor con la que estuve. Me dijo.

En parte me gustó lo que me dijo aunque me dio celos saber que estuvo con otras.

Terminamos de cambiarnos. Y fuimos al auto.

Seguimos hablando, me preguntó si me había dolido.

– Para nada, fue todo hermoso.

Solo mentí un poquito, fue increíble todo, solo la parte de la penetración que fue bastante doloroso al principio. Me dije a mi misma.

– No pensaba penetrarte pero me dejaste loco. Y ni lo pensé. Espero que no estes enojada. Dijo.

– Me encantó. Le respondí.

Me sonrió y con su mano derecha acarició mi muslo izquierdo.

Seguimos hablando de otras cosas hasta que llegamos al Hospital.

Antes de bajar del auto, un poco nervioso, me pregunta varias preguntas sobre mi periodo.

Se las respondí un poco avergonzada.

Mis respuestas lo dejaron aliviado.

Ya en la habitación, saludé a mi abuela, mi madre y hermana.

Nos quedamos un momento, que ya había terminado el horario de visitas y volvimos a mi casa, esta vez con mi hermana.

Llegamos a casa. Mi hermana se fue a bañar. Mi tío se puso a cocinar. Y yo fui a mi habitación.

Cerré la puerta y me senté en la cama. Noté una mancha en la sabana. Era el semen de mi tío que salió de mi vagina. Desabroché el botón del short y metí mi mano derecha por debajo del short y tanga y mi mano izquierda sobre la mancha y cerré mis ojos
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Relato erótico con la amiga de mi hija

Relato erótico con la amiga de mi hija

Relato erótico con la amiga de mi hija

Soy hombre de 37 años, un día estaba solo en mi casa y de repente llegó mi hija de 18 años con su compañera, subieron a la habitación y cerraron la puerta para hacer una tarea, cuando yo me acerqué a la puerta sin querer escuché a mi hija quejarse de dolor entonces empuje la puerta y resulta que las dos chicas se estaban masturbando y cuando me vieron se asustaron y me pidieron perdón, mi hija me dijo que ellas tenían la fantasía de estar con un señor maduro y que en el colegio no encontraba cómo cumplir esa fantasía, yo les dije que no se preocupara y que era una lástima que yo fuera casado porque de lo contrario hubiera ayudado por lo menos a la compañera de mi hija, mi hija me dijo: papá no te preocupes, yo quiero tanto a mi compañera que estoy dispuesta a guardar el secreto, yo le dije estás segura? Ella me dijo sí, entonces yo le dije bueno si quieres puedes salir de la habitación, mi hija me dijo no, la condición es que yo me quede aquí para que mi compañera tenga confianza porque no te conoce, debo confesar que me emocione con la idea de hacer el amor delante de mi hija, de repente su compañera se acercó donde yo estaba sentado y se arrodilló y con mucha ternura saco mi pene del pantalón y lo empezó a chupar, yo me sentía extraño por la presencia de mi hija pero ya lo empezaba a disfrutar mientras acariciaba la cabeza de su compañera, yo cerré los ojos por un momento y cuando los abrí pude ver a mi hija acariciar sus piernas pero disimulé para que no se incomodara, mi hija tenía una minifalda en la cual metió su mano y empezó a acariciar su vagina, para ese momento yo ya estaba besando por completo el cuerpo de la compañera que por cierto tenía una vagina hermosa la cual no me cansé de chupar, después la compañera se acostó en la cama y yo me lancé sobre ella y la penetre por mucho rato, cuando miré a mi hija me di cuenta que estaba completamente desnuda masturbándose inspirada por el espectáculo que nosotros estábamos ofreciendo, después mi hija me dijo: que dichosa es mi madre con un hombre como tú, yo traté de hacer como si no hubiera escuchado esas palabras pero después la compañera dijo: si quieres venir a probar a tu papá, yo sentí la emoción más fuerte de mi vida en ese momento, entonces mi hija se puso de pie y me dijo: ven papá y dame un beso, no tengas miedo, entonces me beso apasionadamente y se arrodilló para chupar mi pene mientras su compañera se masturbaba en la cama, no podía creer lo que estaba sucediendo cuando yo besaba los deliciosos pechos hija y también su vagina que tenía olor fascinante, cuando yo introduje mi pene en la vagina hija sentí el placer más delicioso por lo estrecho de las paredes vaginales y por lo prohibido, Al pasar el rato yo me iba a venir entonces la compañera chupó mi pene hasta quedar completamente llena de leche toda su boca y después sorprendentemente beso con mi hija muy apasionado, es increíble todo lo que sucedió pero bueno, yo me siento muy feliz por la experiencia, este relato fue escrito en la madrugada del 3 de agosto del año 2018 recién estrenado.
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Relato erótico : Mi esposo me expuso y me gustó

Relato erótico : Mi esposo me expuso y me gustó

Relato erótico : Mi esposo me expuso y me gustó

Jamas imaginé todo lo que iba a disfrutar ese día, mi esposo nunca supo a lo que me expuso y me gustó.
Todo sucedió un viernes por la noche, yo ya me encontraba dormida en mi habitación, cuando mi esposo entró, me despertó y me pidió que por favor me levantara un poco y les ofreciera a él y sus amigos unas botanas. Por lo regular era frecuente que los fines de semana se reunieran mi esposo y sus amigos en la casa para jugar cartas y tomarse unos tragos, ya me había acostumbrado.
En esa ocasión yo confieso que un poco molesta me levanté, el salió de la habitación y yo quise darle un escarmiento, se me ocurrió salir así como estaba, con mi bata de dormir transparente pensando que en esta forma a él se le quitaría la costumbre de levantarme para atenderlos a él y sus amigos.
(Debo contarles que soy una mujer con una educación muy estricta y en materia sexual muy restringida, pero no por esto dejo de tener mis fantasías como cualquier otra mujer y me considero ser una persona bastante temperamental )
Una de mis más anheladas fantasías es ver a un hombre masturbándose, nunca tuve la idea ni la fantasía de hacerlo con más de uno a la vez. )
( Cuando recuerdo este momento me causa excitación por lo tanto me voy a permitir utilizar palabras fuertes que acostumbran usar los hombres pues esto me excita aún mas)
Continuo con mi relato: para mi sorpresa cuando salí de la recamara con mi bata transparente, no estaban jugando cartas estaban viendo una película pornográfica, vi la cara de sorpresa de los 3 amigos de mi esposo cuando me vieron salir, sentí sobre mí sus miradas morbosas, me imagino que ya se encontraban demasiado calientes y al verme así, pues la verdad no sé qué pensaron, yo me fui inmediatamente a la cocina, confieso que arrepentida de mi osadía y algo temerosa.
Escuche un pequeño ruido en el patio y me asome por la ventana de la cocina que da al lavadero y cual fue mi sorpresa que descubrí a otro amigo de mi esposo, él se encontraba parado cerca del lavadero con los pantalones y los calzones hasta las rodillas con la verga parada, los ojos cerrados, haciéndose una buena sobada, yo lo vi sorprendida por fin se cumplía mi más anhelada fantasía, sentí un calorcito rico por todo mi cuerpo acompañado de un sabroso escalofrío, lo estuve observando por un rato hasta ver como se contorsionaba y empezó a escurrir chorros de semen, yo al momento sentí como me empezaba a humedecer, inconcientemente me metí la mano debajo de mi calzón y sentí toda mi rajita muy húmeda.
Escuché que mi esposo les decía a sus amigos que enseguida regresaba, que iba por mas bebida pues la que había ya se había terminado y salió de la casa dejándome sola con los 4. Yo estaba en la cocina terminando de prepararles las botanas, la verdad yo estaba ya bastante excitada pero muy nerviosa y con miedo. Salí de la cocina con la charola de la botana para dejárselas en la mesa, yo quería hacerlo lo mas rápido y refugiarme en mi recamara, vi que ya estaban los 4 en la mesa viendo la película, yo pase entre ellos para dejarles la charola sobre la mesa, sería mentir si no les digo que alcancé a notar el bulto que se les veía a todos y cada uno sobre el pantalón y con la excitación que yo tenía pues me puse mas nerviosa, al dejar la charola sobre la mesa, la persona que quedó detrás de mi me agarro las nalgas por encima de mi bata, que para esos momentos recordé que era la de dormir, transparente, sentí como me apretó y con un dedo me tocó el culo (por lo regular no falta algún atrevido que en el transporte público se pasa y le agarran a una las nalgas esto a mi me molesta bastante) pero en esta ocasión supongo que por lo caliente que ya estaba yo, la sensación fue diferente, yo al sentir esto me quede como paralizada por un instante, le quite la mano de atrás de mí, deje la charola y me fui inmediatamente a la cocina.
Me incline sobre el lavabo para reponerme de la sorpresa, cerré los ojos respire hondo, en eso estaba cuando siento que alguien me abraza tomándome de la cintura y apretándome con fuerza hacia atrás, yo sentí entre mis nalgas pero por encima de la ropa algo duro, grande y grueso. Nuevamente la sorpresa me paralizó no sé cuantos segundos pasaron, ya cuando me di cuenta, sentí una verga por en medio de mis nalgas sobandome el culo con el cuerpo de la verga y con la punta pasando por mi raja bien húmeda, ya tenia la bata levantada hasta la cintura y los calzones hasta las rodillas, la verdad no supe a que hora me subió la bata y me bajó los calzones.
Ya no era dueña de mi, ya estaba demasiado caliente como para reflexionar, ya no me importaba nada, él me levantó de la posición inclinada y de espaldas que tenia yo y me puso de frente a él, en eso vi que los 4 estaban ahí en la cocina todos con la verga de fuera, yo jamas había visto en vivo tantas vergas paradas juntas (de diferentes tamaños, colores, delgadas, gruesas, flacas, gordas, chuecas), cuando él me puso de frente, me pasó la verga por mi raja ya super mojada y empezó a frotarla sin metermela, yo sentía esa verga muy caliente casi al grado de quemar, otro de ellos se acercó y me apretó un pecho, otro me empezó a sobar las nalgas mientras el que estaba enfrente de mí con la verga sobre mi raja me besaba el cuello, en ese momento tuve ya mi primer orgasmo, me quitaron la bata y los calzones quedando yo totalmente desnuda.
Esto me excitó nuevamente y demasiado que al verme desnuda frente a tanto hombre tuve mi segundo orgasmo, el que estaba frente a mí me tomo de la cabeza y me agacho la cara hacia su verga y me la puso en la boca para que se la chupara, abrí la boca y me la metió toda de un jalón, yo sentí como que me ahogaba, la sacó y la volvió a meter con fuerza y así lo siguió haciendo repetidas veces, mientras otro me tomó una mano y la puso sobre su verga, yo empecé a sobarsela, otro me puso su verga cerca de la cara para que también se la mamara yo soltaba con la boca una y tomaba la otra y así sucesivamente, estaba mamando 2 vergas al mismo tiempo, mientras con la mano sobaba otra, ésto nunca me lo imaginé. El que estaba detrás de mí sobandome las nalgas se acomodo me tomo de las caderas mientras yo estaba mame y mame me dio un jalón hacia atrás y sentí como resbalaba por mi raja bien mojada la cabeza de su verga y de un jalón se encajó en mí, sentí como se me metió toda completa hasta el fondo, guau aquí tuve mi tercer orgasmo, una verga dentro de mí, con la mano sobando otra y mamando otras dos al mismo tiempo.
Mientras el que me estaba cogiendo entraba y salía de mi los otros 3 se separaron, supongo que querían ver como me estaba cogiendo su compañero yo quede en cuatro patas los que estaban viendo se estaban masturbando, yo estaba nuevamente viviendo mi fantasía, pero esta vez con más fuerza, pues veía a 3 hombres masturbándose mientras otro me estaba cogiendo, que enorme placer sentía, como nunca me hubiera imaginado sentir, para esto sentí como empezó a echar chorros el que me estaba cogiendo, pues sentí todas mis nalgas y piernas chorreadas, se salió de mi y se retiro exhausto otro se acomodó detrás de mi y me la metió así, en cuatro como yo estaba, empezó a meterla y sacarla hasta que después de unos cuantos minutos, empezó a echar chorros también encima de mi.
El tercero se recostó y me pidió que me subiera en él, yo abrí las piernas me acomode sobre el y me la metió toda, empezó a entrar y salir de mi rajita que ya hasta palpitaba de tanto placer, el cuarto de ellos se acomodo detrás de mi y sin darme tiempo a negarme, me la metió por el culo (yo no la había hecho por ahí, a mi esposo cada que me lo pedía se lo negaba, era virgen de ahí) cuando entró su verga, solo grite porque sentí que me partió en dos pero el dolor se transformó en placer ahora estaba con dos vergas dentro de mi, una por delante y otra por mi culo, después de unos minutos sentí mi cuarto orgasmo y al mismo tiempo ellos se vinieron, los dos al mismo tiempo soltando chorros cada uno de semen dentro de mi.
Tomé mis ropas y me fui directo a mi recamara, después de un rato escuché que llegaba mi esposo y estuvieron conviviendo entre ellos, no sé si mi esposo tiene la idea de lo que me hizo vivir con sus amigos, no sé si algún día lo sepa pero no me puede culpar a mi de lo que pasó, pues él a eso me expuso, y lo peor es que me gustó la experiencia.
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Relato erótico : Mirando el partido

Relato erótico : Mirando el partido

Relato erótico : Mirando el partido

Aquella noche todo estaba organizado para que yo viera el partidazo de fútbol en la casa de mi vecino. Luis se dedica al mantenimiento de las líneas eléctricas de alta tensión, y tiene una enorme televisión y es además de mi equipo. Él y su mujer Laura viven en el portal de enfrente, y nos conocemos desde hace muchos años, de coincidir en el barrio, y últimamente con Luis en el monte donde hacemos senderismo.

A Laura le eché el ojo hace muchos años, pero enseguida me dejó claro que estaba casada, sobre todo aquel día en la frutería, en el que le sugerí si cenábamos juntos. Supongo que aquella intentona a ella se le olvidó, pero a mi me calentaba el cuerpo cada vez que la veía.

Embolsé mi botella de vino tinto, y salí hacia casa de Luis, preparado para ver un interesante encuentro, y cenar con mi vecino delante del plasma. No era la primera vez, y mientras lo hacíamos, Laura se dedicaba a leer, o hacer cosas en la casa.

Llamé al timbre y su natural sonrisa me recibió como siempre, alegre y con ese olor que me volvía loco.

– Adelante Fran, ya tengo todo preparado….menos mi marido, que se ha tenido que ir hace 10 minutos, con lo de la tormenta de esta mañana han tenido que venir hasta de Madrid.

– ¡Vaya!! Y por que no me ha avisado por wasap??

– Por eso, porque si te dice, no hubieras venido, y te quedas sin ver el partido, que en tu televisión no puedes.

– Ya mujer….pero….

Estuvimos cenando juntos, en el salón, frente a la pantalla, pero en la 2º parte del partido ella se puso cómoda, y se quedó con una camiseta, unos bóxer…y dándose crema en las piernas, mientras yo veía el partido. Laura era una chica morena, con pelo rizado, menuda pero con unos pechos que imaginaba duros y por lo que se adivinaba, muy proporcionados. La crema desprendía un olor dulce y penetrante.. Aunque lo había estado evitando, ya no había escape, y se tenía que comentar la situación:

– Que bien huele eso Laura! Me da ganas de echarlo al gin-tonic!

– Jajaja…ya ves lo que tenemos que hacer las mujeres. Espero que tu amigo vuelva antes del martes…porque llevamos unas semanas que casi no nos vemos…ni en la cama.

– Que suerte tiene…

– No sé si se da cuenta…le noto bastante frío últimamente –mientras sus manos extendía la crema en la zona interna de los muslos-.

Me estaba excitando de una manera que no controlaba, y comenzaba una erección. En ese momento, recibí por Whatsapp un video porno, enviado por mis amigos, haciendo referencia al resultado del partido, donde mi equipo había perdido.

– Que cabrones!

– ¿Qué ha pasado?

– Nada un video que me han mandado…

– A ver…ponlo

En el video, un hombre con un potente pene sodomizaba a una jovencita que gritaba mientras el empujaba intentando entrar en el pequeño hueco.

Laura se había acercado tanto que casi podía acariciar su pelo rizado…¡Dios mío! ¿Qué voy hacer?? Su pecho se posó en mi brazo. Ella atenta al video, que volvió a reproducir cuando terminó.

– Uffff que morbo! Vaya cara de gustazo que pone!

– ¿Te gusta el sexo anal??

¿Pero estoy loco? ¿Qué pregunta es esa? Ahora es cuando me echa de casa–pensé-

– Me vuelve loca, pero con Luis es imposible, me hace mucho daño cada vez que lo hemos intentado, y la verdad es que lo echo de menos! –contestó con normalidad reposando su espalda sobre el sofá, en un gesto donde sus pechos brincaron, y mi mirada se posó en ellos-.

– Es una de las fantasías de todo hombre…-únicas que se me ocurrían-

– ¿Tienes otro video?

Busqué en archivos otro, lo más artístico posible, y empezó a verse una pareja interracial en plena faena, la chica rubia de rodillas, haciendo una felación a un enorme chico de color. El juego terminó con una verdadera ducha de leche y la chica diciendo más, más, mientras el líquido blanco se deslizaba por toda su cara.

– Vaya corrida! Que pasada, me ha encantado!

Ya no podía más. En esa posición mi miembro no podía colocarse bien, y mi pantalón pellizcó la punta de mi pene. Como un resorte, me levanté del sofá, con un enorme bulto en el pantalón.

– Ayyy! Mi pito! Que me lo he pillado!

– Fran, pobre, pero mira como estás!

– Me duele….me lo voy a mirar –y cuando me dirigía al baño-

– Bájate el pantalón, tienes que dejarlo suelto. Te vas hacer más daño si no…

Me bajé el pantalón y el bulto en mi bóxer era importante. Ella sentada en el sofá se acercó y me lo bajó. Mi pene estaba gordo y rojo.

– Pues sí que lo tienes inflamado.

– Dame un poco de tu crema. –me atreví a decir-.

– No…con eso no. Y su cara esbozó una sonrisa pícara.

De un pequeño cajón del armario cercano saco un bote de lubricante de sabor fresa, hechó un poco en sus manos, y empezó a extenderlo por mi miembro, que ahora, brillante y con el glande fuera, se mostraba orgulloso.

– A ver si te puedo relajar…..

– Ufff Laura….que manos….

– No te vayas a correr, eh?

– No creo que aguante.

– Espera…un poco…

Y se metió mi polla en su boca….Lamiendo….suavemente…. Nunca me habían hecho una mamada así!.

– Ves porque no se podía hacer con la crema?

– Levántate –le dije-

– ¿no quieres terminar en mi boca?

– Luego…ahora quiero follarte!

– Que bruto eres!! Ehh?

La puse de rodillas en el sofá, le bajé su pantaloncito y el tanga….acaricié su rajita que estaba empapada, y le metí bien dentro la polla, empezando a bombear mientras agarraba su culo blanquito, y redondo…casi perfecto.

Ella callada…solo jadeaba…y casi musitando decía un tenue “sí, sí”.

– Así te gusta eh Laura, así te hace falta eh…

– Dame duro, dame duro…-empezó a susurrar con los ojos cerrados-

– Déjame ver esas tetas.

Se quitó su camiseta y yo le quité el sujetador sin dejar de penetrarla….

Sus pechos eran pequeños y duros. Se volvió loca cuando la monté subido casi encima de ella, con su cara contra el sofá.

– Fóllame, como una perra, soy tu perra!!

Al oír eso…no pude aguantar más, y me me corrí como hacía tiempo…hace años que no me salía tanta leche…

Terminamos acostados en el sofá.

– Me has rellenado…como un bollito de leche! –y empezó a reírse-

Tuve una sensación especial, no solo me había follado a una chica con la que había soñado, sino que me gustaba su presencia.

– Eres magnifica….- y le besé-.

Ella se levantó, y muy seria me dijo:

– No te hagas ilusiones, si quieres lo haremos de vez en cuando…pero por favor,…nada más. En cuanto vea que me pones ojos tiernos, se acabó!

Y bajó debajo de mi cintura y empezó a mamar mi polla blanda y pequeña..cansada de la corrida.

– Espera…está enana.

– Me encanta, es como un caramelo…que crece en mi boca.

– Pues no voy a aguantar mucho.

– Mmmmr……De eso nada! Mi culo necesita que lo calmes.

Aquello sonó tan caliente…que de repente me puse tan duro…que el preservativo se colocó solo. Repartí bien el lubricante en su estrecho huequito que al contacto con mis dedos se dilataba mientras Laura gemía y movía su cintura hacía mi mano. Me acerqué por detrás y entré dando un pequeño empujón….que vino seguido de un dulce quejido de mi amante. Le estaba zumbando con ganas y ahora le estaba dando duro, todo mi ariete estaba dentro, no quedaba nada fuera y el placer era inmenso por la pretura de su cuerpo. De repente, ella dijo:

– Me vas a reventar el culo, cabrón! –con voz enfadada-.

Me quedé parado y me retiré asustado.

– ¿Qué haces Fran? Por favor, sigueeeee! Es que me pongo muy bruta, y necesito que me domen.

– Pues te voy a dar bien duro, perrita mía. Te voy a partir en dos.

– Sí, eso esssss ….dame…tu polla es la medida justa …me corroooo! Daaamee ..dameeeeeeeee. -Esas últimas palabra casi llorando de placer-.

Tumbados en el sofá…abrazados…no pude impedir besarla en la boca y acariciar su cara. Al oído le dije: “quiero repetirlo otro día”.

– ¿Quieres que sea tu putita?

– No me gusta la palabra…pero….me gustaría tenerte de vez en cuando.

– A finales de mes estaré sola de jueves a sábado…Mi trasero te estará esperando… si me recupero…porque me lo has dejado bien roto. –Y su carcajada sonó en todo el piso-.
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Sexo

Hazle el amor,
Pídele el culo,
Dile que la deseas,
Que necesitas besar sus senos,
Tocar sus nalgas mientras se menea encima de ti,
Muérdele cada parte de su cuerpo,
Azotala, dale nalgadas, hazla acabar, mamasela hasta que se venga una y otra ves, échale lubricantes, llénala de aceite, moldéala a tu manera,
Hazla tu Actríz porno,
Hazla tu puta,
Tu niña mala,
Tu Sangana,
Conviértela en tu infierno,
Conviértela en tu perra, tu sucia
Cogetela en todos los sitios que quieras
Invítala a tomar después dile que la quieres matar en la cama,
Llévala al cine tócala,
Háblale malo,
Háblale lindo,
Provócala,
Pídele fotos de sus nalgas,
Dile que pose para ti,
Pon su canción favorita mientras la penetras,
Dile que es la mujer más bella,
Vuelve una y otra ves hacerla tuya,
Pídele más y más sexo,
Hazla volar,
Acabale en la boca por todo su cuerpo,
Muerde sus senos,
Muerde su cuello,
Excita esa mujer a diario,
Se perverso pero caballero también,
Amárrala a una silla y has que sienta el deseo de ser violada,
Juega con su clitoris,
Juega con su espalda,
Has que sienta
Destrozada en una cama pero de placer y que no se sienta destrozada del corazón, se hombre y guarda la intimidad de ambos, no por qué te la cojas como deseas y hagas con ella lo que quieras, quiere decir que la puedes denigrar y le contarle a todo el mundo que es tuya o fue tuya, recuerda que a la mujer no se toca ni con el pétalo de una rosa, ni con una mala palabra...

sexo

Te dices perverso, pero a la hora de estar con una mujer, de esas que se mojan mucho, de esas que parece que tienen un mar entre las piernas, sientes asco, no la quieres ni tocar;
y la ves raro si comienza a gritar, hasta la callas porque no te gusta el sonido natural de una hembra caliente o porque te da pena que alguien escuche que está en pleno cielo,
cuando lo que deberías de hacer si de verdad quieres callarla, es meterle tus dos dedos en la boca.

Te dices ser un sucio, un enfermo, pero no te gusta hacerle oral, dices que sabe muy feo,
que es mucho, que el olor de mujer es muy fuerte, muy desagradable y no quieres
tenerla todo el día en tu bigote; ah, pero quieres que ella sí te lo haga, y claro, sin nada de besos después porque ya te la mamó, y así ya no te gusta.

Te desagradan sus vellos crecientes, su sudor, su respiración fuerte, sus gemidos mientras te dice "¡más, más!"; te espantas si ella quiere que se graben, si le gusta el erotismo, si se masturba a escondidas o frente a ti, ¿quién te entiende, cabrón?, ¿y hasta la llamas puta sabiendo que solo es tuya?

Te causa aberración si quiere que vean porno mientras lo hacen, si quiere que la pongas en una posición muy extrovertida o que haya juguetes de por medio. Dices que eres un adicto al sexo pero solo quieres hacerlo una vez a la semana, y según eres un semental pero solo le duras 10 minutos;
Después no te quejes si alguien como yo que no tiene límites a la hora de cogerse a su mujer, llega a su vida, le hace sentir el cielo, el universo, y la hace estremecer. No te quejes si ella se cansa de ti por no saber satisfacer los instintos de una dama.
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viernes, 6 de septiembre de 2019

Relato erótico : Fantasía con otro hombre

Hola, soy un hombre de 43 años, bien parecido, con buen cuerpo ya que siempre he practicado deportes y he llevado una vida sana, estoy casado con una mujer de 38 años que es un bombón, os la describo un poco físicamente... mide 1,68, delgada, morena con el pelo corto, tiene unas piernas largas y muy bonitas, sus pechos son pequeños pero preciosos y bien puestos, con unos pezones preciosos.
Llevamos juntos 12 años y claro la actividad sexual ha bajado bastante por la monotonía, aunque nuestro sexo siempre ha sido muy satisfactorio. Desde hace un tiempo cuando me masturbo fantaseo con la siguiente idea:
Un día le propongo hacer un trío con otro hombre... ella al principio no lo ve claro pero poco a poco la voy convenciendo... hasta que un día decidimos dar el paso y tras dar con un candidato de nuestro agrado nos decidimos dar el paso. Buscábamos un hombre de entre 40 y 45 años, educado, con un físico agradable, sensible, sano y limpio y por supuesto respetuoso... tras unos meses encontramos el candidato ideal y lo invitamos a venir a nuestra casa un sábado por la noche.
Llegó la hora y estábamos muy nerviosos pero a la vez muy excitados, mi mujer se había puesto muy guapa, llevaba una faldita corta de color negro y una camisa blanca sin sujetador que transparentaba sus pezones ligeramente, llevaba puestas unas bailarinas de color negro y por supuesto olía muy bien y estaba totalmente depilada...
LLamaron a la puerta era Carlos, un hombre de 45 años muy atractivo, algo más alto que yo, mi mujer al verlo se ruborizó un poco y supe que le gustaba, para romper el hielo nos dispusimos a tomar una ligera cena a base de jamón y embutidos con vino, a la segunda copa de vino el alcohol empezó a hacer efecto y a desinihibirnos, las conversaciones fluían y las risas salían solas, la verdad que conectamos muy bien desde el principio.
Al cabo de un rato decidimos pasar al salón y seguir hablando con nuestras copas de vino, mi mujer se había quitado las bailarinas y estaba sentada en el sofá con las piernas cruzadas lo que hacía que se le viera el tanguita negro que tenía puesto que además era tan mini que se le veían los labios mayores a cada lado de la tanguita, Carlos no la quitaba ojo y eso nos gustaba a los dos, a él se le notaba una erección debajo del pantalón....
LLegó el momento y fuí yo el que dije que podíamos quitarnos la ropa para estar más cómodos, cosa que estábamos deseando los tres, Carlos se acercó a mi mujer y poniendose de pie los dos comenzaron a besarse, mi mujer comenzaba a respirar fuerte debido a la excitación y comenzó a acariciarle la polla por encima del pantalón mientras Carlos le quitaba la blusa quedando sus tetitas de adolescente a la vista, el comenzó a acariciarlos cosa que a mi mujer le estaba volviendo loca, mientras el le besaba y comía el cuello... ella comenzaba a desabrochar sus pantalones y meter la mano debajo de sus boxer para empezar a masturbarle lentamente...todos estabamos cachondísimos, yo tenía una excitación brutal y estaba empalmadísimo tambien, ayudé a Carlos a desnudar a mi mujer y le quite la faldita y las braguitas mientras Carlos se quedaba desnudo completamente, tenía un buen cuerpo y su pene era algo más largo que el mío y mas grueso... y estaba empalmadisimo tambíen... comenzaron a frotar sus sexos y a besarse y acariciarse por todo el cuerpo.
Después de unos minutos de magreo mientras yo me masturbaba viendo el espectáculo mi mujer se tumbó en el suelo sobre una alfombra que tenemos muy grande y suave, Carlos se tumbó a su lado y yo también quedando ella en medio de los dos... ella comenzó a masturbarnos a la vez muy despacio, no había prisas teníamos toda la noche para nosotros, Carlos la besaba y acariciaba sus tetas y yo acariciaba su clítoris despacito lubricándolo con sus propios flujos pues ya estaba bastante mojada...
Después de unos minutos así mi mujer se puso de rodillas entre las piernas de Carlos y comenzó a chuparle la polla lentamente pero con intensidad.... estaba gozando, yo aproveché y me puse detras de ella que tenía el culo en pompa y se veía su vagina rosada abierta y brillante por sus fluidos y su ano... y comenzé a lamerle las dos cosas, a ella le encanta que le chupe el ano mientras la masturbo.
Al cabo de un rato ella me dice: me encanta la polla de Carlos, a lo que yo le respondí que me encantaba que así fuera, me acerqué para ver de cerca como se la chupaba y mi excitación era tan grande que me iba a estallar la polla, no sé como pero de repente cojí la polla de Carlos con mi mano y comenzé a masturbarle mientras mi mujer se la chupaba, y después de un par de minutos así mi mujer me dijo que se la chupáramos los dos... a lo que accedí... lo deseaba... deseaba tener esa polla dura en mi boca, deseaba darle placer y así lo hice, acerqué mi boca a su polla y entre los dos le dimos una mamada de escándalo sin dejar que se corriera...
Mi mujer se tumbó en el suelo con las piernas abiertas y dijo que necesitaba la polla de Carlos dentro... Carlos se puso encima de ella y puso la punta de su polla en la entrada del coñito de mi mujer, que al sentirlo soltó un gemido precioso... yo también acerqué mi polla a su coñito y empezamos a masturbarla con nuestras pollas, de vez en cuando Carlos y yo frotábamos nuestros capullos el uno contra el otro sintiendo un placer inigualable... Hasta que mi mujer mi apartó y le dijo a Carlos:
-Carlos me encantas y todo esto me está encantando pero ahora quiero confesaros una fantasía que tengo y que nunca he contado.... quiero que me violeís...que me folléis muy duro y me hagais lo que queráis aunque diga que no. Yo casi me corro al oir eso y Carlos igual.
De repente Carlos la cogió del pelo y le dió un tortazo que la dejó aturdida y con un hilillo de sangre que salía de su labio, la tumbó en el suelo boca abajo y le abrió las piernas todo lo que pudo, cogió su polla gruesa con la mano y se la clavó de golpe, entera hasta los huevos, mi mujer gritó de dolor y puso los ojos en blanco, Carlos comenzó a follarla muy duro y rápido, mientras mi mujer gemía y lloraba de placer y dolor, mientras yo metía mi polla en su boca sintiendo sus arcadas, era espectacular....Después de un rato yo no pude aguantar y me corrí en su boca mientras Carlos la había puesto de pie contra la pared y comenzaba a metersela por el culo... muy bestia... mi mujer casi no se tenía en pie y no hacía más que gritar de placer, podía ver sus flujos resbalar por sus muslos y un hilo de sangre que salía de su ano.. así estuvieron un rato, mi mujer se corrió como tres o cuatro veces seguidas, Carlos dijo que se iba a correr y sacó la polla de su culo y le preguntó a mi mujer donde quería su semen, a lo que ella respondió que dentro de su coño, quería su semen en sus entrañas, Carlos la tumbó en el sofá le abrió las piernas y colocó sus pies encima de sus hombros para hundirle su polla de nuevo en su coñito y comenzò a bombear de una manera bestial, las tetitas de mi mujer se movían de arriba a abajo con las embestidas y al poco tiempo Carlos comenzó a correrse dentro de su coño, ella al sentir el chorro de semen en lo más intimo de su ser tuvo su último y más intenso orgasmo quedando tumbada con las piernas abiertas en el sofá y el semen saliendo de su coño lentamente... se quedó dormida, Carlos y yo nos quedamos hablando a su lado sobre lo bien que había estado tomando una última copa de vino... nos vestimos y nos despedimos sabiendo que habría más veces como ésta o mejor...
Gracias Carlos... me encantó tu educación, tu saber estar, la química que tuvimos los tres, tu respeto... me encantó saborear tu polla y darte placer.... ahora me voy a masturbar de nuevo pensando en todo esto.

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domingo, 18 de agosto de 2019

Relato Erótico XXX : Mi esposo me expuso y me gustó

Fomentando la lectura. Relato Erótico XXX : Mi esposo me expuso y me gustó. Me fascino cuando lo leí espero y sea de su agrado. No recuerdo de de que grupo o de donde lo tome, solo disfrútenlo. Excelente noche.

RELATO ERÓTICO:  MI ESPOSO ME EXPUSO Y ME GUSTÓ.

Relato Erótico XXX : Mi esposo me expuso y me gustó


Jamás imaginé todo lo que iba a disfrutar ese día, mi esposo nunca supo a lo que me expuso y me gustó.

Todo sucedió un viernes por la noche, yo ya me encontraba dormida en mi habitación, cuando mi esposo entró, me despertó y me pidió que por favor me levantara un poco y les ofreciera a él y sus amigos unas botanas. Por lo regular era frecuente que los fines de semana se reunieran mi esposo y sus amigos en la casa para jugar cartas y tomarse unos tragos, ya me había acostumbrado.

En esa ocasión yo confieso que un poco molesta me levanté, el salió de la habitación y yo quise darle un escarmiento, se me ocurrió salir así como estaba, con mi bata de dormir transparente pensando que en esta forma a él se le quitaría la costumbre de levantarme para atenderlos a él y sus amigos. (Debo contarles que soy una mujer con una educación muy estricta y en materia sexual muy restringida, pero no por esto dejo de tener mis fantasías como cualquier otra mujer y me considero ser una persona bastante temperamental )

Una de mis más anheladas fantasías es ver a un hombre masturbándose, nunca tuve la idea ni la fantasía de hacerlo con más de uno a la vez. ( Cuando recuerdo este momento me causa excitación por lo tanto me voy a permitir utilizar palabras fuertes que acostumbran usar los hombres pues esto me excita aún mas)

Continuo con mi relato: para mi sorpresa cuando salí de la recamara con mi bata transparente, no estaban jugando cartas estaban viendo una película pornográfica, vi la cara de sorpresa de los 3 amigos de mi esposo cuando me vieron salir, sentí sobre mí sus miradas morbosas, me imagino que ya se encontraban demasiado calientes y al verme así, pues la verdad no sé qué pensaron, yo me fui inmediatamente a la cocina, confieso que arrepentida de mi osadía y algo temerosa.

Escuche un pequeño ruido en el patio y me asome por la ventana de la cocina que da al lavadero y cual fue mi sorpresa que descubrí a otro amigo de mi esposo, él se encontraba parado cerca del lavadero con los pantalones y los calzones hasta las rodillas con la verga parada, los ojos cerrados, haciéndose una buena sobada, yo lo vi sorprendida por fin se cumplía mi más anhelada fantasía, sentí un calorcito rico por todo mi cuerpo acompañado de un sabroso escalofrío, lo estuve observando por un rato hasta ver como se contorsionaba y empezó a escurrir chorros de semen, yo al momento sentí como me empezaba a humedecer, inconscientemente me metí la mano debajo de mi calzón y sentí toda mi rajita muy húmeda.

Escuché que mi esposo les decía a sus amigos que enseguida regresaba, que iba por mas bebida pues la que había ya se había terminado y salió de la casa dejándome sola con los 4. Yo estaba en la cocina terminando de prepararles las botanas, la verdad yo estaba ya bastante excitada pero muy nerviosa y con miedo. Salí de la cocina con la charola de la botana para dejárselas en la mesa, yo quería hacerlo lo mas rápido y refugiarme en mi recamara, vi que ya estaban los 4 en la mesa viendo la película, yo pase entre ellos para dejarles la charola sobre la mesa, sería mentir si no les digo que alcancé a notar el bulto que se les veía a todos y cada uno sobre el pantalón y con la excitación que yo tenía pues me puse mas nerviosa, al dejar la charola sobre la mesa, la persona que quedó detrás de mi me agarro las nalgas por encima de mi bata, que para esos momentos recordé que era la de dormir, transparente, sentí como me apretó y con un dedo me tocó el culo (por lo regular no falta algún atrevido que en el transporte público se pasa y le agarran a una las nalgas esto a mi me molesta bastante)

Pero en esta ocasión supongo que por lo caliente que ya estaba yo, la sensación fue diferente, yo al sentir esto me quede como paralizada por un instante, le quite la mano de atrás de mí, deje la charola y me fui inmediatamente a la cocina, me incline sobre el lavabo para reponerme de la sorpresa, cerré los ojos respire hondo, en eso estaba cuando siento que alguien me abraza tomándome de la cintura y apretándome con fuerza hacia atrás, yo sentí entre mis nalgas pero por encima de la ropa algo duro, grande y grueso. Nuevamente la sorpresa me paralizó no sé cuantos segundos pasaron, ya cuando me di cuenta, sentí una verga por en medio de mis nalgas sobandome el culo con el cuerpo de la verga y con la punta pasando por mi raja bien húmeda, ya tenia la bata levantada hasta la cintura y los calzones hasta las rodillas, la verdad no supe a que hora me subió la bata y me bajó los calzones.

Ya no era dueña de mi, ya estaba demasiado caliente como para reflexionar, ya no me importaba nada, él me levantó de la posición inclinada y de espaldas que tenia yo y me puso de frente a él, en eso vi que los 4 estaban ahí en la cocina todos con la verga de fuera, yo jamas había visto en vivo tantas vergas paradas juntas (de diferentes tamaños, colores, delgadas, gruesas, flacas, gordas, chuecas), cuando él me puso de frente, me pasó la verga por mi raja ya super mojada y empezó a frotarla sin metermela, yo sentía esa verga muy caliente casi al grado de quemar, otro de ellos se acercó y me apretó un pecho, otro me empezó a sobar las nalgas mientras el que estaba enfrente de mí con la verga sobre mi raja me besaba el cuello, en ese momento tuve ya mi primer orgasmo, me quitaron la bata y los calzones quedando yo totalmente desnuda.

Esto me excitó nuevamente y demasiado que al verme desnuda frente a tanto hombre tuve mi segundo orgasmo, el que estaba frente a mí me tomo de la cabeza y me agacho la cara hacia su verga y me la puso en la boca para que se la chupara, abrí la boca y me la metió toda de un jalón, yo sentí como que me ahogaba, la sacó y la volvió a meter con fuerza y así lo siguió haciendo repetidas veces, mientras otro me tomó una mano y la puso sobre su verga, yo empecé a sobarsela, otro me puso su verga cerca de la cara para que también se la mamara yo soltaba con la boca una y tomaba la otra y así sucesivamente, estaba mamando 2 vergas al mismo tiempo, mientras con la mano sobaba otra, ésto nunca me lo imaginé.

El que estaba detrás de mí sobandome las nalgas se acomodo me tomo de las caderas mientras yo estaba mame y mame me dio un jalón hacia atrás y sentí como resbalaba por mi raja bien mojada la cabeza de su verga y de un jalón se encajó en mí, sentí como se me metió toda completa hasta el fondo, guau aquí tuve mi tercer orgasmo, una verga dentro de mí, con la mano sobando otra y mamando otras dos al mismo tiempo.

Mientras el que me estaba cogiendo entraba y salía de mi los otros 3 se separaron, supongo que querían ver como me estaba cogiendo su compañero yo quede en cuatro patas los que estaban viendo se estaban masturbando, yo estaba nuevamente viviendo mi fantasía, pero esta vez con más fuerza, pues veía a 3 hombres masturbándose mientras otro me estaba cogiendo, que enorme placer sentía, como nunca me hubiera imaginado sentir, para esto sentí como empezó a echar chorros el que me estaba cogiendo, pues sentí todas mis nalgas y piernas chorreadas, se salió de mi y se retiro exhausto otro se acomodó detrás de mi y me la metió así, en cuatro como yo estaba, empezó a meterla y sacarla hasta que después de unos cuantos minutos, empezó a echar chorros también encima de mi.

El tercero se recostó y me pidió que me subiera en él, yo abrí las piernas me acomode sobre el y me la metió toda, empezó a entrar y salir de mi rajita que ya hasta palpitaba de tanto placer, el cuarto de ellos se acomodo detrás de mi y sin darme tiempo a negarme, me la metió por el culo (yo no la había hecho por ahí, a mi esposo cada que me lo pedía se lo negaba, era virgen de ahí) cuando entró su verga, solo grite porque sentí que me partió en dos pero el dolor se transformó en placer ahora estaba con dos vergas dentro de mi, una por delante y otra por mi culo, después de unos minutos sentí mi cuarto orgasmo y al mismo tiempo ellos se vinieron, los dos al mismo tiempo soltando chorros cada uno de semen dentro de mi.

Tomé mis ropas y me fui directo a mi recamara, después de un rato escuché que llegaba mi esposo y estuvieron conviviendo entre ellos, no sé si mi esposo tiene la idea de lo que me hizo vivir con sus amigos, no sé si algún día lo sepa pero no me puede culpar a mi de lo que pasó, pues él a eso me expuso, y lo peor es que me gustó la experiencia.
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Cuentos eróticos: Soy enfermera, no puta

Cuento erótico sacado de Internet que se divide en varios capítulos. Se llama "Soy enfermera, no puta" y su autor es desconocido. Ya que buscan mucho cuentos eróticos en este blog de literatura XXX, comparto este que es muy bueno y que en parte está en el post Relato erótico sexo con la enfermera.

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Cuentos eróticos: Soy enfermera, no puta

Hola, soy Lola, tengo 27 años, aunque no me considero bonita, mi cuerpo lo cuido mucho, mis senos no son enormes pero creo que son proporcionados a mi cuerpo y por herencia materna tengo buenas caderas que mi esposo disfruta a diario; estoy felizmente casada pero lamentablemente no puedo tener hijos, soy estéril, aunque vengo de una familia sencilla logré graduarme de enfermera, yo era fiel, hasta que me sucedió el caso que les voy a relatar. Me encontraba desesperada en el hospital donde trabajo, queda al otro lado de la ciudad donde vivo, los turnos son espantosos y hay un doctor muy viejo que me acosa, la jefa de enfermeras, fue mi salvación.

Jefa: Mira, Lola, el marido de una conocida tuvo un accidente y quedó parapléjico, la esposa me requirió una enfermera y como sé que no estás contenta aquí, puedes renunciar e irte a trabajar con ella, además la paga es muy buena.

Se lo agradecí y ese mismo día renuncié, por la noche se lo conté a mi esposo, se puso feliz, un poco más de dinero no le cae mal a nadie, al día siguiente, planché mi uniforme, tomé mi pequeña maleta y me dirigí a mi nuevo trabajo, la fachada de la casa era hermosa, se veía que era gente de dinero, me salió a abrir Doña Laura, una señora de unos 40 años, guapísima, me llevó a la enorme habitación donde yacía su esposo, estaba sedado, me contó que hacía un mes que había salido del hospital pero que ninguna enfermera aguantaba su mal carácter. Sufría una especie de paraplejía compleja, podía mover con dificultad las extremidades superiores, pero no las inferiores, usaba silla eléctrica de ruedas, me contó que la lesión también le afecto las cuerdas bucales porque aunque hablaba ella no le entendía nada. Trató de explicarme mis obligaciones, pero yo le dije que en el hospital donde trabajaba había tratado a pacientes similares, se quedó más tranquila y me contó que era abogada, que casi no se mantenía en la casa y que me dejaba a cargo… Ah, también me dijo, se llama Rolando pero le gusta que lo llamen Rolo. Inspeccioné la casa y me senté a esperar que despertara, cuando me estaba quedando dormida, oí unos balbuceos, me paré y me presenté, le dije que era la nueva enfermera, me vio de pies a cabeza. Si no fuera porque tenía la mitad de la cara torcida, se podría decir que era un hombre muy guapo. Entre balbuceos, que de manera extraña sí entendí, procedí a hacerle sus ejercicios de rehabilitación para que sus músculos no se atrofiaran, y me pidió que lo bañara.

Me dediqué a lavarle ese pedazo de carne, así que con una mano se lo frotaba y con la otra lavaba sus testículos, Don Rolo me pidió que se la pelara, a mí me pareció muy obscena su petición, pero como toda la profesional que soy, lo hice, al ver su cabeza fuera del capuchón, pude comprobar que llevaba días sin que nadie le aseara esa zona, tomé un poco de agua tibia y le limpie la cabeza del pene, sentía como cabeceaba entre mis manos, me sentía incómoda pero he de confesar que me hubiera gustado quedarme más tiempo aseándolo. Le sequé todo el cuerpo y vuelta de nuevo a su silla de ruedas, ahora sentí una mano rozar mi seno, no dije nada pero empecé a sospechar, lo llevé a su cama, le pregunté donde estaban las pijamas limpias y me dijo que prefería quedarse desnudo, no me pareció correcto pero tampoco quería perder mi trabajo el primer día, lo recosté con la mitad del cuerpo sobre la cabecera de su cama y le pregunté si necesitaba algo más, me pidió que le diera sus medicamentos y al inclinarme para darle agua note que mi blusa se abrió y me miró los pechos con descaro, yo me hice la desentendida y seguí como si nada, luego le dije que me iba a ir a cambiar porque con el ajetreo del baño se había mojado mi uniforme, entré al baño y me desnudé quedándome solo en ropa interior con mis zapatitos y calcetas blancas, pude notar por el espejo que tenía mi tanga empapada, no podía ser, era un paciente más, me bajé la tanga y oriné, luego limpié bien mi vagina y me puse el uniforme seco, lo que no se me ocurrió fue llevar otra tanga de repuesto, así que tenía que permanecer el resto del día con mis partes íntimas sin nada que las cubriera. Al salir me pidió que lo llevara al jardín a tomar un poco de sol, cada vez que lo transportaba a su silla sentía sus manos en alguna parte de mi cuerpo que hasta ahora solo mi esposo había disfrutado, le quise poner la pijama pero no quiso, me pidió su bata de baño, solo permitió que se la pusiera sobre sus hombros y el resto lo enrollara en su cuerpo, salimos a un jardín precioso lleno de flores, al extremo había un jacuzzi cubierto por una pérgola hermosa, y en el centro una piscina de forma caprichosa, lo llevé a un área donde podía disfrutar de un buen baño de sol, en eso sonó el teléfono de la casa. Siguiendo el sonido llegué a contestar, era Doña Laura para saber si no había renunciado, le dije que todo lo contrario, que con Don Rolo nos habíamos llevado bien y que ahora estaba tomando su baño de sol, me advirtió que tuviera mucho cuidado con el almuerzo porque babeaba mucho, le dije que no se preocupara, que tenía mucha experiencia y nos despedimos. Al llegar al jardín, estaba ubicada atrás de su silla y pude notar ciertos movimientos de sus manos como si se estuviera masturbando, curiosa busque una ventana por donde yo podía mirarlo pero él a mí no. Con sus dedos artríticos se agarraba la verga y trataba con mucha dificultad de masturbarse, casi tenía que mover todo el torso para logarlo, a pesar de lo patético del cuadro, yo estaba fascinada viendo como esa verga crecía entre sus manos, podía notar su cabeza roja y húmeda, yo apretaba las piernas, ¿qué me estaba pasando?, pero esa verga era como un imán para mis ojos, traté de acariciar mi vagina desnuda pero no me dio tiempo. Don Rolo se acalambró y pude ver extasiada como le salían muchos chorros de semen, era evidente que tenía tiempo sin tener un orgasmo, lo terrible fue que entre tanto espasmo se cayó de la silla, yo presurosa lo fui a levantar, por supuesto estaba desnudo y bañado en su propia leche, con mucha dificultad fui sentando a aquel hombrón en su silla, traje un poco de agua tibia y le limpié toda su zona genital, verme hincada entre sus piernas le ha de haber encantado porque me dedicó una sonrisa babosa que a mí me pareció de una ternura infinita...

Llegó la hora del almuerzo, quiso hacerlo en el comedor, traté de ponerle su bata pero me gruñó, yo para evitar problemas lo dejé desnudo, así que llevé la bandeja y le empecé a dar su sopa, tenía razón la señora, bebía muy poco y el resto se le escurría por todo su pecho velludo hasta caer en esa área púbica que me traía absorta, fui a buscar con que limpiarlo y con mucho cuidado le aseaba el pecho, luego los genitales, de tanta limpiadera volvió a tener otra erección, yo debí limpiar de nuevo ese pene que cabeceaba al contacto con mis manos, lo aseaba evitando su mirada, no quería que se diera cuenta que yo también lo estaba disfrutando. No sé en qué momento quiso tomar algo de la bandeja y ésta cayó al suelo haciendo un ruido espantoso, con mucha paciencia fui a buscar con que limpiar aquel tiradero, me tuve que poner en cuatro para alcanzar un tenedor que había caído bajo la mesa, cuando me di vuelta me estaba viendo las nalgas y por el pijaso trasero de mi uniforme seguramente había visto mi sexo desnudo, ¡qué vergüenza!, estaba muy nerviosa pero también muy excitada, tenía a escasos centímetros de mi boca, su verga ¡Que tentación, Dios mío! Salí presurosa evitando que notara mi nerviosismo y volví a limpiarlo todo, lo dejé en orden, por la tarde me pidió que lo llevara al jacuzzi, pero fue imposible porque su cuerpo se resbalaba sin voluntad, le expliqué que alguien debía meterse con él para que no se ahogara, me pidió que lo hiciera, le dije que no traía traje de baño y que le iba pedir autorización a la señora y si ella lo permitía mañana mismo nos meteríamos al jacuzzi. Más tarde cayó un aguacero terrible, lo llevé a su cama, le di su medicina y se durmió, lo abrigué bien y pude notar su enorme erección bajo las sábanas ¿Qué tenía este hombre que me enloquecía? Para comprobar que dormía le pasé la mano por sobre las sábanas para tocar su v3rga, la sostuve por varios minutos y Don Rolo no despertó, tenía la boca abierta y roncaba babeando, lo limpié y lo acomodé de lado para evitar que su cuerpo se llagara, pero también para evitar la tentación de tener a la mano la mejor verga que haya visto en mi vida, realmente he visto pocas, pero como ésta: ninguna.

 Así pasaron los meses, don Rolo y doña Laura seguían sin hablarse, la prueba psiquiátrica salió a favor de don Rolo, el juicio por fin llegaba a su final, todo parecía que el divorcio era inminente y doña Laura tendría que dejar su vida de reina para tener que ganarse la existencia, lo terrible es que yo pasaba de la cama de ella a la de él sin ningún problema… para ellos… porque yo hasta había pensado en el suicidio… mi esposo cada vez estaba más amoroso conmigo y el sentimiento de culpa que tenía no me dejaba vivir en paz. Pero todo cambió una mañana desafortunada o afortunada, no sé… ustedes juzguen… un domingo amanecí resfriada y mi esposo me dijo que iría a visitar a mi suegra, pero el destino me tenía preparada una jugarreta infernal… resulta que suena mi teléfono y era Doña Laura para decirme que su esposo se había abierto la cabeza contra la mesita de noche, que no había enfermera que lo aguantara y que por favor llegara de urgencia, me preparé y salí presurosa. Debía pasar a una farmacia a comprar todo lo necesario para curarlo, pasé a la misma donde meses atrás compré mi primer sobrecito de lubricante, queda ubicada en frente del parque donde me sentaba a reflexionar sobre mi vida disoluta, al salir sentí que se me aguadaron las piernas, ahí estaba mi esposo con un bebé entre los brazos y con otra mujer quien le daba un helado a su hija. Mi esposo besó en la boca a la mujer y la estocada final fue cuando escuché a la nena decirle: ¡papá! Maldije a los cuatro vientos, el hecho de ser estéril había llevado a mi esposo a los brazos de esa mujer o tal vez era el castigo que la vida me tenía preparado por ser presa fácil de mis instintos putrefactos, no sé, me sentía una puta perdida, no sabía qué hacer, traté de acercarme y hacerle una escena tormentosa de celos, pero no me atreví porque no tenía moral para hacerlo. Llegué a la casa de mis patrones muerta en llanto, por supuesto doña Laura me preguntó que me pasaba, le dije que primero iba a curar a don Rolo y luego le contaba, el cuadro era espeluznante, don Rolo yacía desmayado a la par de su cama, desnudo y bañado en un charco de sangre y semen por toda su pelvis, lo curé, limpié todo el tiradero, le di un baño de esponja y lo acosté en su cama. Luego le conté a doña Laura todo lo acontecido, ella me abrazó y me besó los labios, necesitaba de su cariño, me sentí protegida entre sus brazos, me sentía como la hija incestuosa siendo consolada por la madre:

DOÑA LAURA: No hay esposo que dure cien años ni Lola que los aguante.

Me reí de su ocurrencia mientras me tomaba mis lágrimas, me llevó a su habitación y me quería desnudar, yo le dije que ese era el peor momento para pensar en sexo, ella me dijo que un baño caliente me caería bien, me bañó como si fuera su bebé, pero al mismo tiempo sentía sus manos resbalar por todo mi cuerpo de una manera deliciosa, máxime cuando metía sus dos manos entre mis piernas, una en medio de mis nalgas y la otra en mi cosita ¿Cómo era posible estar excitada después de descubrir que mi esposo tenía otra familia? Me llevó a su cama y me acarició hasta quedarme dormida, no sé cuánto tiempo pasé descansando, los gritos de doña Laura me despertaron, bajé a ver de qué se trataba y ella lo sostenía al borde de la cama.

DOÑA LAURA: Dile al señor que no se masturbe porque se va a volver a lastimar.
DON ROLO: Dile a la señora que yo me masturbo cuantas veces me dé la gana y que no necesito que ella me sostenga, dile que prefiero volver a abrirme la cabeza que sentir sus sucias manos en mi cuerpo.
Esa era una conversación absurda, lo acomodé en su cama y doña Laura salió de la habitación:
YO: ¿Qué le pasa don Rolo? Se acaba de masturbar y ya quiere otra vez.
DON ROLO: ¿Qué quieres que haga? Es por el accidente, antes me masturbaba una vez al día y quedaba satisfecho, pero ahora no se me baja con nada.
Como me vio distraída me preguntó que qué me pasaba y se lo conté todo con lujo de detalles, me abrazó y me besó la boca, esto era como un deja vu… me preguntó qué pensaba hacer y le dije que no tenía cabeza para tomar decisiones, se quedó callado un rato y luego me dijo que tenía la solución: 
DON ROLO: Te vienes a mi casa y haces los dos turnos.
YO: Pero eso sería como pasarme a vivir aquí.
DON ROLO: Exactamente ¿O piensas perdonarle a tu marido semejante afrenta?
YO: Ni loca, ¿Pero pasarme a vivir aquí…? ¿Está seguro?
DON ROLO: Completamente, tú serías mi enfermera de planta.
YO: ¿Y dónde dormiría?
DON ROLO: Conmigo, como marido y mujer.
YO: ¡No! ¿Qué pensaría la señora? 
ON ROLO: Me importa un demonio lo que piense esa puta.
YO: ¿Ya se van a divorciar, verdad?
DON ROLO: Mañana tenemos cita con el juez, si todo sale como yo espero no tendrá más que firmarme el divorcio, llama a mí abogado…
Lo hice y le pidió que me llevara a comprar todo lo necesario para vivir con él, yo no quería pero hizo un berrinche de niño caprichoso que paré aceptando… fuimos y compré ropa, lencería de marca, zapatos, en fin, me llenó de regalos, el abogado me dijo que tenía órdenes de comprarme lo que quisiera, así que hasta unas botas divinas me compré. Llegué feliz y le enseñé todas mis compras, se las modelé una por una, lo que más disfrutó fue la lencería pequeña, luego acomodé todo en el closet… pero tenía muchas dudas ¿Qué iba a hacer con mi esposo? No podía simplemente dejar de llegar a mi casa sin decirle nada… ¿Qué pensaría doña Laura? ¿Creería que me aproveché de la situación de don Rolo y luego buscaría venganza? Le di su almuerzo, lo mediqué y se durmió, ya sabía que doña Laura me llamaría… salimos al jardín:
DOÑA LAURA: ¿Qué piensas hacer con tu marido?
YO: No sé… don Rolo quiere que yo haga los dos turnos.
DOÑA LAURA: Fabuloso, vivirías aquí.
YO: ¿No le molesta?
DOÑA LAURA: Al contrario, sabría que hay alguien que lo cuida tanto como yo lo hacía antes… dame el número de tu marido.
YO: ¿Para qué lo quiere?
DOÑA LAURA: Le voy a cantar todas sus verdades, le voy a decir que no te verá nunca más y si se opone yo te manejo la demanda de divorcio y lo dejamos en la calle.
Ella subió a su habitación y al rato regresó diciéndome que todo estaba resuelto, que mi marido estaba dispuesto a firmarme el divorcio y me iba a dar una manutención obligada por la ley, me tiré a sus brazos y le agradecí llena de llanto, ella me limpió las lágrimas y me dijo que ahora era mi turno de ayudarla, yo le dije que no tenía ni la menor idea de cómo hacerlo, me dijo que no quería divorciarse de don Rolo, pero que seguramente el juez fallaría en su favor, que no lo hacía solo por el dinero, que lo amaba… y se puso a llorar, ahora era yo la que la consolaba. Don Rolo despertó y lo llevé al yacusi, nos metimos desnudos, me coloqué en la posición acostumbrada y me besó la espalda, yo pasé mi mano para atrás y le pajeé esa verga que me atormentaba:
DON ROLO: ¿Te acuerdas lo que te dije cuando Laura nos sorprendió por la ventana?
YO: No ¿Qué?
DON ROLO: Que me gustaría que hiciéramos un trío con otra mujer…
YO: No, don Rolo ¿No le basto yo?
DON ROLO: No es eso, mi reina, es por puro morbo, me encantaría verte con otra mujer, que me mamen la verga entre las dos, que mientras una me cabalgue poder chupar el chochito de la otra… 
YO: Usted está loco, don Rolo, a mí no me gustan las mujeres y si todos sus regalos son un chantaje prefiero irme a vivir con mi hermana.
DON ROLO: No te pongas así que solo es una fantasía.
YO: Entonces no me diga esas cosas y cójame, que estoy muerta de la calentura. Levanté mis caderas y me ensartó la verga, que delicia era coger en el yacuzzi, con esos masaje que nos daban los chorritos de agua caliente a los laterales, yo estaba que flipaba de gusto ¿Cómo me había cambiado la vida de un instante a otro? En ese momento nos dimos cuenta que doña Laura no estaba viendo, él se puso como loco y me estrujó las tetas, yo no sabía si irme o quedarme, total ya nos había visto la otra vez, me daba mucho morbo que la esposa viera como el esposo me cogía, ahí mismo tuve un orgasmo intenso. Don Rolo quería que lo siguiera cabalgando pero estaba agotada, me dolían las piernas y le pedí que descansáramos un poco, nos salimos y al secarlo pude ver a doña Laura espiándonos, no sé por qué pero le mamé la verga para que ella nos viera, nuestras miradas se encontraron y ella me mandó un beso volador, luego lo llevé a la habitación y le conté que doña Laura había llamado a mi esposo y el feliz desenlace, le pedí permiso para ir a agradecerle el gesto, me dijo que estaba bien pero que me apurara porque quería seguir cogiéndome, yo agradecida le apreté la verga con mi mano y salí.
YO: Doña Laura, creo que ya sé cómo ayudarla.
DOÑA LAURA: No te creo ¿Cómo?
YO: Resulta que don Rolo quiere hacer un trío con otra mujer y usted sería la perfecta ¿No le parece? De pronto hasta la perdona y no se divorcian.
DOÑA LAURA: Rolando siempre me propuso hacer un trío y siempre me negué.
YO: ¿Por qué? Si a usted le gustan las mujeres.
DOÑA LAURA: Justamente por eso, no quería que se diera cuenta de mi experiencia con otras mujeres, se hubiera vuelto loco de celos, sino ¿Mira cómo paró el pobre?
YO: ¿Pero si yo le pongo como condición que sea usted?
DOÑA LAURA: Me odia, no ves que ni me habla, dudo que quiera saber nada de mí.
YO: Hagamos la prueba, nada se pierde.
DOÑA LAURA: Ok. Anda a la habitación y te lo coges yo llegaré para agarrarlos infraganti y tú me invitas a participar, a ver que dice mi marido. Hice lo acordado y me lancé a mamarle la verga, él estaba como loco, me decía que le chupara los huevos, yo hambrienta me los devoraba, quería que le metiera un dedo en el culo pero no lo hice, sabía que de esa manera se vendría y quería tenerlo bien caliente para cuando apareciera su esposa, le pasé la lengua saboreándome toda la cabeza de la pija, me la pasé por toda la cara como lo había visto hacer a doña Laura en el DVD, le di la espalda y guié su enorme verga a mi cosita lubricada y me la metí hasta los pelos, en eso apareció doña Laura.
DON ROLO: Lola, dile a esa puta que qué hace espiándonos parada en el umbral de mi puerta. 
DOÑA LAURA: Tenemos que hablar.
DON ROLO: Dile que no tengo ni mierda que hablar con ella, dile que se vaya, que nos deje coger en paz.
DOÑA LAURA: Lola, dile al señor que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa con tal que me perdone.
DON ROLO: Dile a esa hija de puta que vaya a que la perdone su madre.
DOÑA LAURA: ¡Perdóname, Rolando, por favor! Ella se hincó en el piso y le suplicó con las manos en oración, yo me desensarté de su verga y fui a consolarla, Don Rolo se puso histérico y le dijo que se fuera con su amante, que era una lesbiana de mierda y sacó toda su furia llenándola de improperios, entonces saqué mi as bajo la manga, la puse de pie y la besé en la boca, don Rolo dejó de gritar y se puso a observarnos tocándose la pija con sus manos artríticas, le quité la blusa y acaricié sus tetas por encima del brasier, ella me agarró las nalgas con sus dos manos y me las abría y cerraba para que don Rolo me viera el hoyito de mi culito.
DON ROLO: ¡Lola! ¿Qué estás haciendo? ¿No que no te gustan las mujeres?
YO: No me gustan, lo hago solo por complacerlo.
DON ROLO: ¡No! Te lo agradezco pero busquemos otra, con esa puta yo no quiero tener nada. 
DOÑA LAURA: Lola, dile al señor que su verga no piensa lo mismo porque le cabecea muerta de calentura.
DON ROLO: Dile que me pela la verga lo que sienta mi verga, que no la quiero volver a ver el resto de mi vida, que por culpa de ella me quedé paralítico.
Y los dos se pusieron a llorar, yo no sabía a quién consolar, le dije a don Rolo que su esposa era culpable de infidelidad pero no de su accidente, que él en su locura se fue a estrellar solito en aquel poste de luz… nos hemos de haber visto como una escena de comedia pornográfica, yo desnuda limpiándoles las lágrimas a ambos… de repente doña Laura se jugó su última carta y se desnudó, se me acercó y frotó sus enormes pechos frente a los míos mientras nuestras lenguas se enredaban la una contra la otra. Don Rolo estiró la cabeza para vernos mejor, me colocó sobre la cama enfrente de su marido con las piernas abiertas y me mamó la cuca, yo emitía sonidos guturales exagerados para calentar más a don Rolo, si eso era posible:
YO: Así mamita… que rico me chupa la concha, doña Laura… así… más… el clítoris, por favor… ay que rico… béseme don Rolo… Y él desesperado me comió la boca, yo le agarré la verga y se la mamé con pasión, yo hacía muchos sonidos y me quejaba cuando me llegaba hasta la campanilla. 
DOÑA LAURA: Que rica pussy tienes, Lolita… tus jugos saben deliciosos… cógete al señor… te quiero ver cabalgar esa verga que un día fue mía.
YO: Con mucho gusto, señora… ¡Ay qué veeeergaaaa! Me llena toda, siento que me va a salir por la garganta.
DOÑA LAURA: Déjame chuparte es culito delicioso… que rica te ves ensartada en esa vergota… como te envidio… que ricos huevos…
DON ROLO: Lola, dile a esa ramera de mierda que te chupe lo que quiera pero que a mí no me toque.
YO: ¡¡YA, DEJEN DE COMPORTARSE COMO NIÑOS, SI TIENEN QUE DECIRSE ALGO, DÍGANSELO DE FRENTE!!
Hubo un silencio larguísimo, como ninguno de los dos hacía nada, puse a doña Laura sobre la cama y le mamé toda la pepa:
YO: Que rica pusita tiene, doña Laura… me encantan sus labios rosaditos y mojados… si ya le escurren hasta el culo…
DOÑA LAURA: Que rico me chupas el clítoris… ven mamita… hagamos una tijerita… súbete a la cama y frotémonos los chochitos… ay que delicia… lo tienes bien húmedo y calientito.
YO: Que rica tijera… mire como le cabecea la verga a don Rolo… mastúrbelo, usted la tiene más cerca que yo.
Doña Laura le agarró la verga y lo pajeó, él solo cerró los ojos, yo me salí de las piernas de ella y puse mi culo en la cara de él, sacó su lengua y me empezó a chupar mi cosita, le agarré la cabeza a ella e hice que le mamara la verga, don Rolo gimió de gusto, luego hicimos cambio y don Rolo no protestó, sabía que era el momento ideal: la senté sobre su verga y me alejé para verlos…
DON ROLO: …te amo… te amo puta de mierda…
DOÑA LAURA: Yo también te amo… perdóname, por favor… seré tu esclava pero no te divorcies de mí… por favor… mi amor…
DON ROLO: ¿Qué estás dispuesta a hacer por mí?
DOÑA LAURA: Lo que quieras.
DON ROLO: ¿Estaría dispuesta a ser nuestra sirvienta? Yo por nada del mundo estoy dispuesto a perder a Lola.
DOÑA LAURA: Yo los serviré en todo lo que me pidan, los bañaré, les cocinaré, estoy dispuesta a renunciar a mi trabajo con tal de servirles, puedo ser su esclava sexual también, me pueden usar como quieran, estoy dispuesta a sufrir las peores humillaciones… pero no me dejes Rolo, por favor.
DON ROLO: Me vengo… me veeeengooooo… mueve ese cuuuloooo… yaaa… yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa… queeee riicooooooooooooooo.
DOÑA LAURA: Como extrañaba tu verga, papito.
DON ROLO: Ven Lolita, necesito un beso a tres lenguas… así mamita… que rico…
YO: Me alegra que se hayan contentando.
DON ROLO: Solo tú podías ser capaz de eso… Lola, ¿Estaría dispuesta a vivir con nosotros?... ¿A dormir en la misma cama?... ¿A coger con nosotros?
YO: Gracias don Rolo, yo seré la esposa de los dos…
DOÑA LAURA: Eres la mejor enfermera que Rolo haya podido conseguir.
YO: No doña Laura: ¡Soy puta, no enfermera!
Lamentablemente la vida no termina como en los cuentos de hadas, pasamos dos meses viviendo en trío, pero Doña Laura se hartó de las echadas en cara que don Rolo le hacía constantemente por su infidelidad, un día ella agarró sus cosas y se fue, él quedó deshecho, cada vez se le veía más deprimido, ya casi ni me hacía caso, aquella calentura del principio se convirtió en rutina y se aburrió, un medio día que le daba su almuerzo frente a la piscina me pidió que llamara al abogado, cuando regresé con el teléfono lo encontré ahogado, se había suicidado, al entierro solo fuimos el enterrador y yo, Doña Laura heredó su fortuna y yo tuve que volver al maldito hospital que odiaba, ahora tendré que lidiar con ese viejo doctor que me acosaba, tal vez pare de su puta, porque las ganas de pija no se me quitan… solo el recuerdo me acompaña en mis noches solitarias, aquella verga hermosa de la cual me enamoré.
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viernes, 10 de mayo de 2019

Relato Erótico : La mejor cogida de su vida

Esta chica que quiere permanecer en el anónimato, nos envía un reláto erótico contándonos su mejor experiencia sexual que títulamos "La mejor cogida de su vida".

La mejor cogida de mi vida

Relato erótico : La mejor cogida de su vida

Hace algunos años. Mi novio Adolfo vino a mi departamento desde la tarde, trajo una botella de tequila, nos servimos unas margaritas y empezamos a coger mucho, en verdad cogimos tanto... que no recuerdo otro día en mi vida en que haya cogido mas.
Anny y yo, ya nos habíamos puesto de acuerdo. Ella iba a llegar a eso de la 9:00 pm para, SOLO... observar como lo hacíamos Adolfo y yo. La depravada estaba llena de curiosidad y de lujuria. No solo se conformaba con mis relatos sexuales con Adolfo, Quería... ¡¡¡observar!!! Yo la amaba y no podía negarle ese placer.
Cuando llamo a la puerta, Adolfo y yo, mas o menos nos vestimos, nos sentamos en la sala y empezamos a platicar, Anny recibió su par de margaritas y de inmediato le dijo adiós a sus inhibiciones.
Ahi mismo me hice del pene de Adolfo y se lo mame. Asombrosamente a pesar de haber estado cogiendo tanto, tuvo una erección de inmediato, de seguro motivado por la presencia de Anny, que con su delgada figura, sus hermosas piernas largas y esos senos perfectos, excitaría a cualquiera.
Me desnude, y camine a la cama, Adolfo me siguió con su gran erección por delante y... detrás de nosotros Anny, con su carita de cachonda que tenia y sus ojos de alcoba. Por su respiración y su cara colorada supe que estaba bien excitada.
Me recoste en la cama, abrí y levante mucho las piernas y le brinde toda mi vulva. El acomodo su incansable verga y me penetro una vez más. ¡Delicioso!
No se en que momento pero Anny, ahí recostada aun lado de nosotros, se empezó a quedar sin ropa. Su preciosos cuerpo delgado estaba desnudo, como una tentación enfermiza.
Sin pena alguna empezó a palpar la penetración, acariciaba el pene de Adolfo y mis labios vaginales, como guiando las embestidas. Eso fue muy, muy exitante. tanto que un gran y loco orgasmo llego a mi y me tomo por completo. Anny me miraba con cara de asombro. Yo la vi a ella y quise que disfrutara también.
Ahí fue cuando le di la orden a Adolfo. Le dije: -"Cogetela", Anny escucho la palabra, de inmediato se acomodo como yo estaba, con las piernas abiertas y alzadas. Adolfo tomo su verga, la saco de mi vagina, y así, llena de mi flujo, busco la entrada de Anny, se la enterró, toda!!! Los dos gimieron de placer. les encanto!!!!
Yo soy tremendamente celosa. El acuerdo con Anny era que solo nos miraría coger. Nunca dijimos que se desnudaría, ni que se quedaría ahí con su cuerpo tentador y mucho menos que mi Adolfo se la cogería. Cuando le dije "Cogetela" no me reconocí, parecía que era otra persona la que hablaba. Ahora me arrepentía.
Estaba muy celosa y encabronada!!! Pero yo les di la orden, yo dije las palabras!!!!
Y ahora, Ahí estaban cogiendo los dos, disfrutando como enfermos calientes. Sus cuerpos arqueados, retorciendose, los dos gimiendo como si el aire se les acabara. La cara de Anny con la boca abierta, los ojos desorbitados y el cuello estirado y sus piernas empujando las nalgas de Adolfo hacia ella. Sus uñas enterradas en esas nalgas que tanto me gustan. Levantando toda su cadera para que su pelvis reciba completas las embestidas de Adolfo.
¡¡¡Fue una puta!!! ¿Como se atrevió a disfrutar tanto con mi hombre? ¿Porque tenia que tener un orgasmo tan exorbitante? Con tantos gritos y gemidos y su cadera y piernas con esos espasmos de locura, de éxtasis. Por momentos pensé que se moría.
Y luego Adolfo. Maldito infiel, no le basto cogerse a la deliciosa Anny, NO. encima de ello lo disfruto como puto perro caliente!!! Gruño como bestia salvaje, como demonio!!!
Era una visión del mas tremendo sueño erótico, mirar a este hombre de cuerpo hermoso y musculoso, penetrando salvajemente, con su enorme y dura verga al delgado y hermoso cuerpo, que se convulsionaba y gritaba al recibir las embestidas de ese demonio sexual.
Después de tener ambos, sus orgasmos, se quedaron ahí un momento, disfrutandose, tocándose. besándose...
Adolfo refleccionó que yo estaba ahí, a un lado.
Todavía con el impacto de le experiencia. No sabia si gritarles encabronada o abrazarlos enamorada.
Adolfo se levanto del cuerpo de Anni, saco su verga totovía de buen tamaño de la vagina de Anny. Aun los dos suspiraban recuperando su respiración. De la vagina de Anny escurrió poco a poco el semen de mi amado, yo metí mi lengua entre sus muslos y lamí ese semen, que me pertenecía. Ella se estremeció y acaricio los risos de mi cabeza, se levanto, se volteo y me acomodo para quedar en un 69, Sus lenguetazos en mi clítoris fueron electrizantes. Adolfo se excitó ¡Una vez más! Me penetro y la lengua de Anni se turnaba lamiendo mi clítoris y los huevos de mi hombre. De nuevo ricos orgasmos
Después de un rato Anny se fue, no sin antes hacernos prometer que nadie sabría sobre esta sesión sexual, mucho menos su novio.
Lamento decir que a Anny le afectó. Cuando regreso a sus 5 sentidos se sintió ofendida y usada, como una víctima de las depravaciones de nosotros y nunca volvimos a tener la linda relación de amistad que tuvimos antes.
Aunque ella siempre lo supo: Nunca iba a tener otra cogida como la de ese día.
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