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viernes, 6 de marzo de 2020

Cuento : Mami no me grites

No entiendo porque mami me esta gritando yo solo quiero que me abrace, tengo mucho sueño.

Se decía así mismo el niño de tan solo dos años mientras que su cruel madre le gritaba, el niño comienza a llorar y esto hace enfurecer más a su madre hasta que ocurre lo peor, enloquecida de rabia por el llanto de su propio hijo lo levanta sobre sus hombros y lo estrella contra el suelo mientras descarga sus gritos y odio hacia el infante adolorido en el suelo luego de semejante golpe su cabeza y su cuerpo se estremecen por la fuerza del impacto haciendo que el bebé lloré aun mas fuerte, este solo se levanta sangrando por una herida en la cabeza levanta los brazos hacia su progenitora y esta le responde con otra sacudida aun más fuerte que la anterior sus actos están logrando su cometido para el segundo impacto el bebé solo puede sentarse con dificultad mareado, sangrando, con una pierna y un brazo roto este vomita y vuelve hacia su madre con un leve llanto, esta al ver su terquedad le vuelve a gritar y lo lanza por tercera vez, ya no hay ruido, no hay llanto. el bebe se queda en silencio e inmóvil sangrando por la cabeza, los ojos, nariz y boca.

- Ya no me duele nada, tengo mucho sueño, gracias mami voy a dormir un ratio te quiero mucho.......

Un acto tan cruel que hizo llorar hasta la mismísima muerte, con una tristeza tan profunda al presenciar todo aquello que a su alrededor todo se enfrió, el niño se levanta mira a su alrededor.

- y mi mami?

- ella no esta aquí, ya no podrá hacerte daño.

El niño voltea y se sorprende al ver que este ser tan extraño con una cálida sonrisa le extiende sus brazos para cargarlo, este se levanta esta feliz, ya no tiene sueño, ni siente más dolor y corrió con alegría a los brazos de la muerte.

- te llevare a un lugar donde podrás ser libre y jugar todo lo que quieras

- y mi mami, no va a venir con nosotros?

Al escuchar esto comienza a salir fuego de las cuencas negras y vacías de la muerte.

- muy pronto vendré a buscarla pero no podrá estar contigo, me la llevare a otro lugar, es mejor que no sepas de el.

Y así los dos desaparecieron, mientras las moscas y mosquitos hacían un festín con el cuerpo inerte del bebé en el suelo, mientras la madre ignoraba su existencia.

Cuento : Mami no me grites

Fuente : Facebook
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sábado, 22 de febrero de 2020

Cuento de terror : La manda

Cuento de terror : La manda

Pillé a mi mujer con otro cuando volví del trabajo, en mi departamento. No me vieron. No hice nada, me di la vuelta y me fui a mi auto, como un zombie. Comencé a correr a 110 km/hr, y aumentaba. Una nebulosa en mi cerebro, adelanté dos autos, un bus, un camión, y la moto encima, me concentré en aquel tipo, no vi la curva, choqué y di varias vueltas en el aire. Familia, llanto, pacos, ambulancia, taco… y acá empieza todo.
Al tiempo, en casa de mi mamá, en estado vegetal, encerrado en mi propio cuerpo, no podía salir de allí. Me alimentaban, me cagaba, me mudaban, y me hablaban. Días, semanas, meses. Escuchaba todo pero no podía responder.
Al principio me visitaban constantemente, pero con el tiempo cada vez mas solo. Como siempre mi madre, mi fiel acompañante, mi esposa se fue con aquel.
Hasta que un día, me visitó una amiga de mi tía, que llegó con rosas, y comenzó a hablarme:

- Mi niño, tengo unos problemas económicos gigantescos, no sabe cómo me encantaría sacarme la lotería. Su madre me dijo que usted era muy buena persona cuando estaba sano… en una de esas me echa una manito.

Claro… ahora se trataba de que yo le hacía mandas a la gente. Pero increíblemente, después de unas semanas mi mamá encendió el televisor en mi habitación, y se escuchaba la misma voz de aquella señora en una entrevista.

- Quiero dar agradecimiento a Sebastián, más conocido como Chalito, él fue quien hizo el milagro, ahora soy rica gracias a él.

Yo no tenía nada que ver, pero mi madre estaba contenta, porque aquella señora le regaló mucho dinero con el que arreglaron la casa, cambiaron mi cama, e incluso contrataron a una enfermera. El asunto, es que esto no terminó allí, siempre llegaba alguien nuevo para pedirme favores.

- Chalito, a mi hija la van a operar, que salga todo bien.
- Chalito, se perdió mi perro, ayúdame a encontrarlo.
- Chalito, la siembra anda mala ¿Por qué no haces que llueva un poquito?

No sé si todas las peticiones se habrán cumplido, pero tengo la sensación de que la mayoría sí, porque la gente volvía para pedir penitencia, incluso aquel hombre que me pidió que lloviera llegó con las rodillas ensangrentadas de tanto arrastrase.
Mi nombre se hizo popular, y yo estaba cada vez mas lleno de rosas, peluches, dinero y tantas cosas más sin hacer nada.
Pero un día, alguien apareció con voz quebrada, como si el mundo se fuese a acabar.

- Hola Chalito, vine como todo el mundo a pedirte un favor. No vengo por dinero, ni por salud… en realidad no sé que es.

Aquella mujer me tomó de la mano y sentía sus lágrimas caer en mis dedos.

- Mi hija tiene doce años. Se llama Estefanía, muy linda ella, lo más hermoso que me ha tocado en la vida. Su padre nos abandonó hace muchos años, así que solo somos nosotras dos, y tengo miedo de perderla.

Pensé que se trataba de un cáncer, o de otra enfermedad terminal.

- Hace unos meses ella comenzó con molestias en su espalda, bien fuertes, pensé que se trataba de una tortícolis o algo por el estilo. Pero en las noches ella comenzó a gritar porque los dolores eran insostenibles. La llevé al médico y no le encontraron nada, pero bañándola, comencé a ver que tenía cicatrices, rasguñones y moretones, como si alguien abusara de ella. Pensé que en el colegio alguien la maltrataba, hablé en dirección, con profesores y mi hija siempre me dijo que allá nadie le hacía nada… y así era, yo mismo lo comprobé, todas sus compañeras la quieren mucho. Hasta que hace unos días el asunto complicó… no sé como contar esto, pese a que tu no me puedas responder, y ni siquiera sé si me estás escuchando.

Casi siempre solía hacer oídos sordos a todo el mundo, porque me aburrían con sus historias… pero ella me tenía bastante expectante.

- Dice que el diablo está con ella. Que él la golpea, y que no la deja en paz. Llamé a sacerdotes, pastores, lo que te puedas imaginar… pero todos han terminando huyendo de ahí porque algo los empuja. Yo misma lo he visto, en un principio tuve miedo de él… pero ya no, soy capaz de hacer cualquier cosa para enfrentarlo. ¿Sientes mi brazo? Esos son rasguños que he recibido cuando he estado con mi hija. No quiero llevarla al doctor, porque la llevarán a un psiquiátrico y terminará… bueno… muerta… y no quiero. Ayúdame. Sé que haces milagros, ya no sé qué más puedo hacer, he intentado de todo… te lo suplico. Te prometo que si la salvas te doy mi vida, esa será mi penitencia… pero ayúdala, por favor.

Se marchó, y mi mente en silencio. Pasaban todos a pedirme favores… pero estaba solo yo y mi oscuridad, pensante por aquel asunto. No podía hacer nada… o eso creí.

Dormí, de pronto me levanté y vi mi cuerpo en la cama. Salí de la habitación y me encontré a mi madre durmiendo en el sillón mientras la luz del televisor le alumbraba la cara. Caminé, y boté sin querer un vaso que se encontraba en la mesa. Mi vieja despertó asustada, luego se levantó y se fue a acostar. Cerré los ojos, y esta vez me encontraba en la calle, me di cuenta que podía teletransportarme solo pensando en el lugar donde quería estar. Vi a otros caminar como yo, pero todos nos ignorábamos, como si también tuviesen que cumplir una petición en corto plazo. Cerré los ojos, y me concentré en la energía, y escuchaba las voces… hasta que sentí el grito horrible, abrí los ojos y estaba dentro de una casa. Un fuerte olor a azufre, a desagüe y un llanto que no se detenía

- ¡Deja a mi hija!
- ¡Mamá! ¡Ayúdame! ¡Me quiere llevar!

Entré a la habitación de Estefanía, y observé a aquella cosa tirándole el pelo, levantándola de la cama. La mujer intentó acercarse a lo que sus ojos era invisible, pero la lanzó bastante lejos. Luego, aquel demonio soltó a la niña, y me miró a la cara. Comenzó a mostrarme sus dientes de perro, y yo, en silencio comencé a acercarme.

- Im 'vestri mom reginam vult opprimere,
- Déjala, no te tengo miedo
- Et posuit in ano est ipsum colem fluit et cruentatur

Por alguna razón entendía el latín, me amenazaba con vejámenes que le haría a mi madre. Sus ojos brillaron y la habitación cambió por completa, vi a mi ex mujer acostada con aquel tipo. Ella en cuatro, gimiendo por la excitación mientras este le golpeaba las nalgas. Me daba vuelta para no ver más, pero seguían allí, podía verlos siempre, no importaba donde lanzara mi mirada, cerrar los ojos también daba igual.

- ¡No… eso ya pasó… sé que eres tú!

Hasta que al fin se dignó a enfrentarme.

- ¡¿Qué quieres?! ¡Ella es mía! ¡Vete de aquí, vuelve a tu cama!
- ¡No me voy a ir, déjala!

Mostró nuevamente sus dientes, como si la fuese a morder.

- Tú no eres el diablo.
- ¡Si, lo soy!
- Si lo fueses no tendrías miedo de mi. Eres igual que yo.
- ¡Mentira!

Cerré los ojos, y lo encontré. Hospital… un tipo vegetal, abandonado entre varios más, como él. Se veía arrugado, como si le quedara poco tiempo de vida.

- Aquí estás. Tú debes ser el padre de Estefanía.

Miré hacia atrás, y su alma venía corriendo, enfadado a atacarme. Lo desconecté. Su alma me empujó y caí. En el techo del hospital se abrió una luz roja parecida al de una nube, lo consumió.
Volví a la habitación de Estefanía, su madre llorando, despidiéndose de ella, diciéndole que ahora cumpliría la manda.

De pronto comencé a verme en el día del accidente. Familia, llanto, pacos, ambulancia, taco… Mi corrida a 110 km/hr, pero esta vez la velocidad disminuía. Ya no veía aquella nebulosa en mi cerebro. Los buses, camiones, y aquel motociclista los veía pasar en cámara lenta. Di un respiro agitado, y sentí mis piernas. Abrí los ojos, miré el techo de mi habitación, conectado a un aparato, lleno de jeringas en todo mi cuerpo.

- ¿Hijo? ¡Cresta! ¡Hijo! ¡Dios mío santo… no puedo creerlo! ¡Enfermera! ¡Enfermera! ¡¡MI HIJO… MI HIJO DESPERTÓ!!

Autor: Sergio Cortes.
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miércoles, 19 de febrero de 2020

Una prostituta en mi taxi

Una prostituta en mi taxi

Una prostituta en mi taxi. La llevé hasta el Motel Echaurren, $6750 la carrera, y pagó $40 mil. Me dijo espérame aquí, tengo trabajo toda la noche y necesito un chófer, y que mejor que seas tú que eres mujer. Acepté con gusto, no era poca plata, ella se zumbaba con un tipo, mientras yo esperaba que el tiempo pasara a la cresta y ya estaba de vuelta.

Después hacia San Ignacio con Victoria.

Agarró confianza y me preguntó si estaba enamorada mientras prendía un cigarro sin permiso. Le respondí que sí, que era feliz y se chantó a reír. Que el amor no existe y que el corazón al revés es un poto. Bien por ella, pero yo, 25 años junto a mí marido en las buenas y en las malenas no podía opinar lo mismo. $5500 el viaje y canceló otros $40 mil.

- Me caso mañana por la mañana con un ricachón – me contó al bajar del auto.

Pobre tipo, pensé, pero quien soy yo para juzgar, “la que puede puede” dice la canción. Regresó a los quince minutos, fue un cliente precoz.

A Eliodoro Yañez con Av. Holanda y ya éramos amigas. Me hizo frenar antes para invitarme a comer un completo en una estación de bencina y me terminó de contar todo el asunto.

- Me caso a las nueve y media de la mañana así que esta será mi última noche – confesó con su voz rasposa.

Yo, testigo del cierre final de una escort sin complejos, sonreí. Dejé a aquel reloj de arena de puerta en puerta, mientras las horas pasaban y me imaginaba pagando mis deudas con los 500 mil pesos que ya llevaba en mi guantera. Aquella joven me había arreglado el panorama de cara a un futuro próximo. Me contaba sus chistes mientras se pintaba una y otra vez para el último cliente que le quedaba.

Entró al siguiente edificio y esperé.

Había pasado más de una hora. Otros 15 minutos, 30, 40, y ya eran 120 minutos. Era tan simple como agarrar el taxi y partir, pero tenía su mochila en el copiloto.

Tres horas y ya basta.

Entré a conserjería, pregunté por su nombre y no me quisieron dar información. Volví al taxi y vi que ya eran las 9 y solo le quedaban treinta minutos para su casorio. En un acto de buscar pistas del departamento abrí su mochila y saqué su vestido de novia. No había nada más.
No quería hacerlo, pero no me quedó de otra… Saqué mi pistola escondida, porque trabajo de noche, soy mujer y taxista en esta ciudad ¿Se necesita más explicación que esa? Nuevamente el conserje y le mostré a mi “amiguita”.

- ¿Dónde cresta está?
- ¡Departamento 912 pero no me mate!

Ascensor en el piso uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho… nueve.

912

Toqué el timbre y abrió la puerta gritando, con la cara moreteada mientras el tipo intentaba cerrarme. Me metí igual, le apunté con la pistola y me dieron unas ganas enormes de fusilarlo ahí mismo, con los pantalones abajo. Pero dudé, se abalanzó sobre mí y la pistola a la cresta. Comenzó a ahorcarme, mientras le tiraba torpemente el pelo. Pero ella apareció y le pegó con la con el arma en la cabeza. Estado inconsciente del cerdo y arrancamos.
Bajamos del edificio, y nos metimos al taxi.

Al grano:

- Estás a 15 minutos de tu matrimonio. Dime donde te casas.

Pintor Casanova Zenteno con Francisco Noguera.

Aceleré, mientras ella se vestía en el asiento de atrás y se maquillaba las heridas mirándose con el retrovisor. Comenzó a agradecerme por lo que había hecho y me pasó toda la plata que ganó durante la noche. No pude contarla en ese momento, los fajos no cabían en dos manos.
Terminó de cambiarse, se veía formal y tan curvilínea como ella sola. Le deseé lo mejor en su nueva vida y me besó la mejilla, bajó del auto y se fue. Ahora era su celular, mujer olvidadiza. Me devolví para entregárselo y allí estaba, llorando.

- ¿Qué te pasó?

La dejaron plantada, y todo se fue a la cresta. Ahí comenzó la teleserie en mi Nissan V16, escuchando a Bad Bunny y terminar con “La Chica de humo”. La fui a dejar hasta su departamento y la acosté. Le acaricié el pelo, pena. En su velador mi número de teléfono para que me llamase apenas se despertara.
Llegué a mi casa con la plata y no abrí los ojos hasta bien tarde. El celular sonaba y era ella.

- Hoy vuelvo a trabajar y necesito chófer – me dijo.

Esta vez no me interesaba su plata y fui a buscarla. Ahí la encontré, más atractiva que la noche anterior.

- No trabajes más en esto. Eres joven, inteligente, bonita, puedes tener el mundo a tus pies, pero no te arriesgues más. Casi te matan y la próxima vez no va a estar una vieja taxista para ayudarte.

Pero no me escuchó. En fin, hice lo que pude.

- ¿Adónde vamos ahora?
- Angamos con Vargas Buston

La verdad es que en ese instante no presté atención, como que mi inconsciente intentó no avisarme para prevenir lo que estaba a punto de suceder conmigo.

- ¿Espera, donde me dijiste?
- Angamos con Vargas Buston.

Era la esquina de mi casa. Me quedé muda, mientras ella nuevamente prendía el cigarro sin permiso, me contaba del cliente frecuente que tenía hace algunos años, que le cobraba más barato porque le tenía cariño. Me tiró como gracia que a ella la llamaba cuando la esposa salía a trabajar por las noches.

- ¿Te imaginas que fueras tú? – bromeó.

No respondí, aún estaba ahogada, no sabía que cresta hacer. Llegamos hasta la puerta de mi domicilio y bajó.

- Quizás acá me demore un poquito, me voy a hacer tira con este viejo.

Él mismo le abrió la puerta, y ni siquiera se dio cuenta el imbécil que yo estaba afuera.
No lloré, estaba en un agujero, en la nada. Aceleré y me di un par de vueltas a la manzana, me detenía al frente. Me bajaba y volvía a subir al auto… pero no me pude contener más. Abrí la guantera y saqué el arma mientras comenzaba recién a chorrear en lágrimas. Se escuchaba la risa de ella. El pasillo interminable como un túnel hacia la muerte hasta que vi la luz que se me enterraban como agujas en los ojos. Él no dijo nada, y ella me preguntó que hacía ahí, que la esperara en el taxi porque recién estaba empezando. El ruido como de un camión en mi cabeza, mientras solo observaba sus gesticulaciones y los ojos bien abiertos de aquella niña enterándose en ese instante de quien era yo.

Apunté y esta vez no dudé como en aquel departamento.

- ¡¡No!! ¡¡No me mates por favor!!

Jalé, una y otra vez. Una fiesta de sangre en la habitación y mi oído se tapó con un pitido. Así caminé, como una zombie por el pasillo, subí al auto y el taximetro marcaba $5800 el viaje desde su casa hasta la mía.

Autor: Sergio Cortes
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domingo, 2 de febrero de 2020

Cuento de terror : Del otro lado del espejo

Un cuento de terror que asusta a todos. Del otro lado del espejo. Impedible.

Cuento de terror : Del otro lado del espejo

Cuento de terror : Del otro lado del espejo

Si me ves, no corras.

Si te quedas te contaré mi historia, siempre me ha gustado mirarme en los espejos, muchos dirían que padezco de una vanidad exacerbada, mi casa estaba rodeada de ellos, podía ver mi reflejo todos los días, siempre he sido bien parecida, he mantenido devotamente un cuidado con mi cuerpo y mi piel, la belleza si bien no lo era todo, era parte importante en mi vida.

La historia que les contaré comienza el día en que murió mi mascota.

El día en que Toby, mi perro, murió, fue día domingo. Recuerdo tener un fiel vínculo con mi mascota. La familia estaba reunida, mis padres y mi hermano. Enterramos a Toby en el jardín, y mientras mi padre y mi hermano le echaban la tierra encima, yo, desconsolada corrí a mi habitación. Era un día soleado con unas pocas nubes cubriendo el cielo. Mientras corría por el pasillo notaba mi reflejo a los costados correr conmigo. En mi cuarto me senté sobre mi cama a llorar. Mi mascota, mi compañero con el que había compartido 8 años de mi vida, un día amaneció tieso, como si su cuerpo fuera tan solo una cáscara vacía. Tomé una foto mía con mi perro, la abracé con todas mis fuerzas, deseando poder verlo con vida nuevamente. Apreté contra mi pecho aquella foto con todas mis fuerzas mientras las lágrimas corrían por mis mejillas, luego, volví a mirar la foto, y la dejé al costado de un espejo sobre mi velador, uno de los tantos espejos de mi habitación. Me sentía agotada de tanto llorar, de tanto desgaste emocional, entonces caí dormida por el cansancio.

Me desperté al atardecer, mi familia me había dejado vivir mi duelo en soledad. La habitación se encontraba en silencio, y la luz carmesí se reflejaba en mis espejos. Pronto noté algo extraño frente a mí. A los pies de mi cama, en el espejo de cuerpo completo, se podía ver un bulto negro. En mi desconcierto, éste empezó a tomar forma. Era Toby, mi perro. Con alegría miré de donde debería provenir su reflejo, pero no encontré nada. Pronto mi dicha se convirtió en espanto, mi cuerpo se enfrió y sentí la habitación más oscura. El reflejo de mi perro no provenía de ninguna parte, era como si estuviera atrapado dentro del espejo. Solté un grito desesperado mientras retrocedía al respaldo de mi cama con los ojos desorbitados, el perro al otro lado del espejo comenzó a ladrar, pero sus ladridos no se escuchaban, tan solo se veía el movimiento. Mis padres vinieron en mi socorro, pero para cuando llegaron, el perro se había ido. Ese no era mi perro.

Junto con mis padres llegamos a la conclusión de que lo más probable es que no me hubiera despertado del todo y aún siguiera durmiendo cuando vi aquello, que estaba muy afectada aun por la muerte de Toby, y así fue, no se volvió a tocar el tema. Sin embargo, esto fue solo el principio.

Recuerdo que un día estaba alistando mis cosas para la universidad. Luego de maquillarme, caminé por el pasillo para salir de mi casa. En mi avance, a través de los espejos volví a ver aquello que me dejó petrificada. Frente a mí, se encontraba el reflejo mi perro ladrándome a mis espaldas. Mi corazón se aceleró nuevamente, el frío se coló por el pasillo, el aire se puso denso y reinó un insoportable silencio. Llevé mi mano a mi cara para taparme la boca horrorizada, y entonces el horror me paralizó por completa, entonces vi a mi reflejo, pero este no se movía, tan solo se quedó estático mirándome, y Toby seguía ladrando a mis espaldas, tan solo el reflejo, pues el real seguía enterrado en mi patio. Pensé estar volviéndome loca, o al menos me obligué a pensarlo, pero mi cuerpo decía lo contrario, el vacío en mi estómago, la sensación de caer en un abismo, el terror, eran señales de que estaba en peligro. El reflejo alzó una mano y llevó un dedo a su boca haciendo una señal de silencio, y mientras reía corrí despavorida hacia la salida. Naturalmente no mencioné nada, no quería que me internaran como lo habían hecho con mi abuela hacía unos años.

Investigué sobre ello en Internet, libros, en todo lo que estaba a mi alcance, todo lo relacionado con los espejos. Resultaba que muchas culturas lo veían como nexos con el más allá, o elemento de rituales. Al principio dudé, pero luego pensé que siempre podría anular cualquier ritual, claro, siempre y cuando estas supersticiones fueran reales. Mientras esperaba el ritual tapé todos los espejos de mi habitación y pasé sin mirar los que estaban fuera de ella, estaba decidida a encontrar una respuesta.

Y así llegó la noche del ritual... si bien el ritual era para ver visiones en el agua, podría haber una conexión con lo que moraba en el espejo, así podría preguntar qué deseaba para que me dejase en paz. Me encontraba en mi pieza, frente al espejo de rodillas, una fuente con agua, dos velas a los costados, y el silencio fúnebre de mi habitación.

Ya eran casi las doce, entonces me apoyé a los costados de la fuente e intenté divisar algo. En un comienzo las aguas se mantuvieron quietas, sin embargo, poco a poco se fueron tornando rojas, estaba teniendo una visión. Para mi horror divisé a mi familia, todos estaban asustados, corriendo por toda la casa e intentando esconderse, tras ellos estaba yo, con la cara distorsionada en una mueca horrible, parecía estar gritando con un cuchillo en mis manos. Pude ver cómo a través de la visión yo asesinaba a toda mi familia, mis lágrimas caían sobre el agua y ésta reflejaba cómo cortaba sus cuerpos mientras estos seguían vivos. En un arranque de histeria y con el pecho apretado tiré la fuente con agua hacia un costado y cubrí mis ojos, desconsolada.

De pronto oí un rasguño en el cristal, frente mío. Me quedé quieta temiendo que si alzaba la vista me arrepentiría. El terror corría por mis venas y mirara o no el resultado sería el mismo, me descubrí los ojos y vi mi reflejo del otro lado, sonriendo plácidamente, alzó un brazo, con su calor corporal empañó el vidrio, y sobre él escribió “hola”. Entonces su cara se desfiguró en una criatura horrenda, se abalanzó hacia mí a través del espejo, las velas se apagaron, grité lo más fuerte posible hasta sentir que me ahogaba.

Ahora me encuentro atrapada aquí, al otro lado del espejo, y ten cuidado, porque así como algo encerró mi alma dentro de un espejo y tomó mi cuerpo, yo puedo poseer el tuyo.
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La verdadera historia de Pinocho

Érase una vez... La verdadera historia de Pinocho! El escritor italiano Carlo Collodi publicó «Las Aventuras de Pinocchio» en el primer semanario dirigido a niños, llamado «Giornale Per I Bambini», entre 1881 y 1882, el cual contaba con las ilustraciones de Ugo Fleres y Enrico Mazzanti.

La verdadera historia de Pinocho

La verdadera historia de Pinocho

La imagen original de Pinocho es la de un ser de madera, pero nada muy elaborado, un niño de palo que vagaba por las calles, pobre, hambriento, mentiroso, avaro, sin escrúpulos ni emociones, que no acepta las críticas o correcciones de personas que lo quieren aconsejar.
De hecho, en una oportunidad el grillo parlante del cuento, más conocido como el querido Pepito Grillo gracias a Disney, advirtió a Pinocho de que estaba actuando mal y que regresara a casa, pero el muñeco reaccionó violentamente:
«Al oír estas últimas palabras, Pinocho se levantó enfurecido, agarró del banco un martillo y lo arrojó contra el Grillo parlante. (…) Lo alcanzó en toda la cabeza, hasta el punto que el pobre Grillo casi no tuvo tiempo para hacer cri-cri-cri, y después se quedó en el sitio, tieso y aplastado contra la pared. ¡Muerto!»
En vez de sentir remordimiento por el asesinato que cometió, aseguró a Geppetto que el Grillo había tenido la culpa de todo y que él no tenía la intención de matarlo.
Por eso, en el siguiente episodio el karma lo castigó para darle una lección.
Durante una noche de tormenta, Pinocho salió a mendigar, pero los vecinos no le dieron nada y le tiraron una cubeta llena de agua encima.
Entonces el muñeco volvió a su casa mojado y sin comida, se sentó cerca de una hoguera para secarse y se quedó dormido, pero sus piernas comenzaron a arder y se convirtieron en cenizas.
Geppetto golpea la puerta repetidas veces y grita para que Pinocho le abra, pero éste le contesta que no puede caminar.
Su padre creador no le cree, pero logra entrar y ve que sus piernas están totalmente quemadas.
El pobre carpintero reconstruye las extremidades de la mentirosa figura de madera, pero más tarde se dará cuenta de que habría sido mejor no hacerlo, porque Pinocho comienza a vender sus pertenencias y el dinero que obtiene los derrocha en vicios y diversos líos.
El último violento episodio que vivió se produjo cuando escapaba de un par de ladrones que lo persiguieron para robarle, pero él logró entrar en una casa encantada para refugiarse, donde tuvo una extraña conversación con una niña que habría estado muerta, al igual que toda su familia (hay otra versión que es el fantasma del grillo el que se le aparece para decirle que no se fie de quien le diga que existe el monte mágico).
Tras esto, los delincuentes ingresaron a la vivienda y comenzaron a acuchillarlo.
Como vieron que no resultaba herido, pensaron en ahorcarlo y así lo hicieron, hecho relatado en una terrible escena no apropiada para menores:
«Y corrieron tras de mí y corrí y corrí, hasta que al fin me atraparon y me colgaron de un árbol, diciendo: ‘Mañana volveremos por ti y estarás muerto y tu boca estará abierta, y luego tomaremos las piezas de oro que has escondido bajo la lengua'».
Collodi había pensado que ésta fuera la historia final, pero el editor del periódico le solicitó que continuara con su obra y le diera un final más feliz.
Es por eso que pensó en el hada azul, quien salvaría a la marioneta y le indicaría el camino correcto en la vida.
Sin embargo, en otros violentos capítulos ella también muere y luego aparece como un fantasma, al igual que el grillo parlante.
Finalmente, ambos logran que Pinocho siente cabeza y cuide a su anciano padre, no sin antes protagonizar duras escenas en las cuales quisieron freírlo en un sartén, lo convirtieron en burro, le quitaron la piel para hacer con ella un tambor (eso se lo hace un músico).
Para ello le ata piedras al cuello y lo sumerge en el agua, aunque antes de ahogarse los peces se comen la carne del burro y el esqueleto, que es de madera, vuelve a ser Pinocho.
A pesar del claro mensaje moral, es evidente que se trata de una historia muy poco apropiada para niños que, además, se sospecha que pudo estar muy influenciada por el mundo de la alquimia y de la masonería.
No es solo la historia se base en el concepto del «homúnculo», encarnado en el protagonista, es que la obra está llena de simbolismos alquímicos y de secretos ocultistas cuyo significado aún hoy en día se sigue discutiendo.
En 1940, Walt Disney popularizó el cuento a través de una película, donde Pinocho conservó sus peores características de mentiroso y terco, pero ahora en un mundo mucho más infantil y colorido, pero muy alejado del original.
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La verdadera historia de Gargamel

¿Quien fue Gargamel, realmente era malo? No te pierdas la verdadera historia de Gargamel, el malvado de los Pitufos.

La verdadera historia de Gargamel

La verdadera historia de Gargamel

Gárgamel, en realidad no era el malo de la historia, sino por el contrario es un cura pobre de sotana negra (sacerdote de la orden Dominica que llevo a cabo la inquisición en los siglos XII - XIII en Europa) que vivía en una iglesia con campanario. Su gato Azrael significa Israel, es decir: El pueblo de Dios, este seguía al cura Gárgamel a todas partes para ayudarlo a erradicar el mal.
Se dice que los pitufos principales representan a los pecados capitales (gula: goloso, ira: gruñon, vanidad: vanidoso, pereza: dormilón, lujuria: pitufina, soberbia: Filósofo, etc) escondidos en la simpatía y en la ternura de unos hombrecitos azules. Papá Pitufo está vestido de rojo porque es la cabeza de todos los pecados capitales, es decir, es el Diablo.
Los pitufos eran espíritus malignos del bosque que se reproducían en los días de luna llena con conjuros mágicos (es decir, solo con la luna llena aparecía un pitufo porque por medio de la luna le roban el alma a los niños). La aparente inocencia de los pitufos es solo un disfraz para ocultar al Mal en la Tierra. *Para otros Azrael no es Israel, sino que es el nombre del Ángel de la Muerte.

En los Pitufos lo primero que llama la atención es la existencia de una sola hembra entre una población naturalmente masculina, hecho que ha dado pie a interpretaciones de todo tipo, desde un machismo radical hasta una sociedad homosexual utópica. Sin quedarse en ninguna de ellas, la reproducción de los pitufos sigue siendo un misterio. Se sabe que después de una luna azul, nacían los pitufos, y a bebé pitufo -que fue introducido después- lo trajo la cigüeña. Sabemos también que hay un papá pitufo, pero no una mamá pitufa. Pero ¿por qué se dijo alguna vez que los pitufos tenían rasgos satánicos? Simplemente porque existe una simbología religiosa detrás de la historia. Supuestamente, cada pitufo representa un pecado capital. Así, Goloso es la gula, Fortachón la soberbia, Perezoso la pereza, Egoísta la avaricia y Vanidoso la vanidad. Pitufina es la lujuria y Filósofo, que en algunos momentos intenta suplantar a Papá pitufo y aprender todo lo que sabe él, es la envidia. En este mundo, sin embargo, todas las fuerzas están controladas, especialmente por el papel que juega Papá pitufo. Pero la polémica se ahonda al constatar que este tierno abuelito tiene en su sillón el signo del pentáculo, la estrella de cinco puntas trazada por igual número de líneas. Esa figura, aunque tiene un origen simplemente pagano, ha sido históricamente asociada con el culto del satanismo y la magia negra en general.

Otro aspecto polémico para los que vetaron la tira cómica en su momento, es el nombre del gato de Gárgamel. Aunque hay discusiones etimológicas al respecto, según la tradición hebraica Azrael (Azra-el: ayuda de Dios) designa al ángel de la muerte y del juicio. Ha sido también asimilado al culto del vampirismo y el satanismo por lo que representa, y es uno de los ángeles más respetados. Otro de los aspectos es que el villano se vestía de monje (Gárgamel), y aunque su hábito no corresponde a ninguna congregación en especial, sí luce como una vestimenta religiosa, de algún asceta. Todo esto, sin entrar en un nivel más detenido de análisis, en el que se vislumbran algunos rasgos que vinculan a los pitufos con el culto del vampirismo que, ciertos o no, ayudaron a aumentar las reticencias hacia esos pequeños azules que todo lo "pitufaban" tarareando la misma melodía.
Además del nombre de Azrael, está la creación y TRANSFORMACIÓN DE LA PITUFINA COMO ASPECTO A CONSIDERAR. Es creada por Gárgamel con el propósito de seducir a los pitufos. Ahora bien, existe un relato bíblico que alude a una mujer anterior a Eva en la Tierra. Lilith fue la primera mujer de Adán, creada del barro, al igual que él, pero con la que sin embargo nunca se pudo entender el primer hombre. Se estipula que ella se va del Jardín del Edén, y ahí queda todo, pues la Biblia la menciona sólo dos veces. Sin embargo, quienes siguieron el rastro del mito, aseguran que Lilith se fue a una caverna, donde se apareó con demonios y engendró hijos demonios. Entretanto, Dios creó -ahora de una costilla de Adán- a otra mujer: Eva. Para quienes cultivan el satanismo, LILITH es la madre de todos los demonios, y está fuertemente vinculada a los vampiros. Volvamos a los pitufos. Gárgamel envía una Pitufina seductora que no es "buena" para los requerimientos de la aldea. Papá pitufo logra, con sus encantamientos, convertirla en una buena chica, con lo que la analogía queda completa: la Pitufina es ahora Eva. Pero no es sólo eso: Papá pitufo no tiene el poder de crear una Pitufina de la nada, sino que toma lo que hay y lo transforma en algo más. El "envase" es el mismo, básicamente, y eso es exactamente lo que hace el vampirismo. También están, como datos de la causa, la obsesión de Gárgamel de recuperar a la Pitufina y la peculiar fijación de Azrael con ella, más que con el resto de los pitufos. Y además, un extrañísimo capítulo con múltiples lecturas en el que un pitufo malo muerde a otro y ese otro se vuelve malvado y toma un tono de piel amoratado. Luego está casi toda la aldea "contagiada". Si son o no correctas estas interpretaciones, o si es simplemente ver debajo del agua una inocente historieta, lo decide cada uno, pero los análisis del mundo pitufo abundan, casi tanto como las setas -en las que ellos viven- después de una lluvia. Incluso hay una teoría de que los pitufos eran comunistas, porque en su sociedad no existía la propiedad privada. En todo caso, no se trata de espirituarse ni nada por el estilo. Cuando eras chico, simplemente eran entretenidos y punto. Después de todo, qué hombre no amó a la pitufina y qué niña no quiso ser esa enanita de taco alto y coquetas pestañas.

Hemos rescatado este curioso texto, bueno, en realidad son dos diferentes, pero que tratan del mismo tema, el segundo traducido por nosotros, para completar asi un texto sobre este poco conocido asunto. El creador de los Pitufos, Pierre Cullimore, fue miembro del KU KLUX KLAN y simpatizante con la causa blanca. Es algo, que evidentemente nosotros no podemos confirmar, pero ahí queda el asunto. Los que elaboraron los siguientes textos, dejan mas que claro que solo son unos progres, por la estupidez de muchos de sus comentarios, pero lo que nos interesa es el fondo del asunto. Resulta gracioso y patético a la vez, que reconozcan que esta serie de dibujos con la que se han educado un par de generaciones, tenga valores positivos, casi entendida esta como una lucha entre el bien (los pitufos) y el mal (Gargamel, el oro y la codicia), pero que sin embargo lo peligroso de la misma según ellos, es precisamente ese "mensaje oculto" de la serie favorable de alguna manera a los ideales arios y NS. Es evidente que lo peligroso de verdad, es ver como la mentalidad sionista ha calado en toda la sociedad, llegando al punto de comparar la defensa de nuestra raza y de nuestros valores, como algo negativo.
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miércoles, 23 de octubre de 2019

La pregunta (Cuento con moraleja)

Esta historia que aparentemente es real, es genial para compartir en tus redes sociales. Ya sea que haya sucedido de verdad o no, la moraleja que deja sobre la arrogancia de un profesor que cree que sabe mucho y subestima a sus alumnos, es absolutamente compartible por muchos que seguramente en algún momento de sus vidas se habrán visto maltratados por docentes de este tipo.
Espero que les guste y que la compartan en sus redes sociales, sobre todo si están dolidos con algún profe que se quiso pasar de listo con ustedes en clase.
Este cuento corto lo encontré en Facebook y lo comparto, aunque no sé de la autoría del mismo, si alguien lo sabe, como siempre, lo pueden escribir en los comentarios.

La pregunta (Cuento con moraleja)

Cuento con moraleja : La pregunta 

En la Facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta:
-¿Cuántos riñones tenemos?
-¡Cuatro!- responde el alumno.
-¿Cuatro?- replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos.
-Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala- le ordena el profesor a su auxiliar.
-¡Y para mí un cafecito!- replicó el alumno al auxiliar del maestro.
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala.
El alumno era el humorista Aparicio Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-1971)
Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
-Usted me preguntó "¿cuántos riñones tenemos?". "Tenemos" cuatro: dos míos y dos suyos. Porque "tenemos" es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto.

Moraleja del cuento:
La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o cree que lo tienen, se sienten con derecho de subestimar a los demás.
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miércoles, 4 de septiembre de 2019

Relato Fantástico : 2 en 1

Joel Martínez era un muchacho hispano-estadounidense de quince años, que estaba enamorado en secreto de una linda compañera de clase llamada Amanda Martins. Sin embargo, Amanda también guardaba un secreto: había nacido con grandes poderes de médium. Solo necesitaba tocar algún objeto que hubiera pertenecido a un difunto para invocar su espíritu, obtener información de él o incluso proyectarlo hacia un cuerpo vivo, para que lo poseyera durante un tiempo limitado. Generalmente evitaba manifestar en público sus poderes y su vida cotidiana era la de una chica normal.

Aunque Amanda ignoraba lo que Joel sentía por ella, le tenía mucho cariño y le agradaba su compañía. En una ocasión lo invitó a dar un paseo por la costa y, por supuesto, Joel aceptó encantado aquella oportunidad para estar a solas con su Dulcinea.
Durante su paseo recorrieron una angosta senda que bordeaba los acantilados y que, según la leyenda, había sido usada en otros tiempos por piratas y contrabandistas.
Tras una ardua caminata, llegaron a un promontorio solitario desde el cual se divisaba toda la bahía. Joel vio una manada de ballenas retozando en el mar y, en su afán de hacerles una foto con su móvil, se acercó peligrosamente al borde del acantilado. Entonces sonó un disparo y, aunque la bala no alcanzó a ninguno de los muchachos, Joel se asustó, perdió pie y cayó al mar. Afortunadamente no se estrelló contra las rocas, pero quedó a merced del oleaje, que al pie del acantilado era demasiado fuerte para un nadador mediocre como él. No teniendo otro medio para ayudar a su amigo, Amanda agarró su amuleto favorito, un viejo dólar de plata que había pasado por las manos de Edgar Allan Poe. Usando la moneda como canal, Amanda usó su poder para invocar al espíritu de Poe y proyectarlo hacia el cuerpo de Joel. Poe no solo fue un gran maestro del relato fantástico, sino también un gran deportista, antes de que la pobreza y el alcohol arruinaran su salud física y mental. Pero sobre todo fue (al igual que su colega Lord Byron) un excelente nadador, capaz de nadar ocho millas contracorriente en un río de Virginia. Cuando el alma del escritor invadió el cuerpo de Joel, tuvo lugar una peculiar conversación mental en el cerebro del muchacho:
-¡Oiga! ¿Quién es usted y qué está haciendo dentro de mi cabeza?
-Pues soy Edgar Allan Poe. ¿Es que nunca has oído hablar de mí?
-Sí, claro, estudio literatura... ¡Pero se supone que usted está muerto!
-Y tú también lo estarás en breves… salvo que te calles y me cedas el control de tu cuerpo, para que pueda enseñarte a nadar como Dios manda.
-Bueno, pues si usted lo dice…

Mientras tanto, Amanda había sido capturada por los hombres de Klaus Nessler, un peligroso criminal que conocía el secreto de la muchacha y pretendía usar sus poderes con fines malévolos. Nessler, al que acompañaba una hermosa niña de ojos fríos, le dijo a su indefensa prisionera:
-Volvemos a vernos, nena. Una vez conseguiste engañarme con tu astucia, pero eso no se repetirá. Te presento a mi nieta Madga, que es una telépata de primera. Usó sus poderes para localizarte y en lo sucesivo los usará para vigilar tu mente, de modo que descubrirá a tiempo cualquier artimaña que se te ocurra.
A continuación, los secuaces de Nessler ataron a Amanda y la llevaran al cúter de su jefe, que se hallaba oculto entre los arrecifes. Una vez allí, Nessler ordenó levar anclas y poner rumbo a su mansión, situada al otro lado de la bahía.
Pero pocos minutos después Nessler se percató de que el yate se había desviado del rumbo previsto y que, en vez de dirigirse a la Mansión Nessler, estaba retornando a su punto de partida. Les ordenó a sus guardaespaldas que subieran a cubierta para pedirle explicaciones al piloto, pero estos se encontraron con una sorpresa. Joel-Poe (o sea, el cuerpo de Joel con el alma de Poe) había conseguido subir al yate sin que nadie se diera cuenta, tras lo cual había tirado al piloto por la borda y ocupado su puesto junto al timón. Los hombres de Nessler sacaron sus armas al verlo, pero Joel-Poe (o, mejor dicho, Poe, pues la idea había sido exclusivamente suya) había calculado meticulosamente los tiempos y las distancias. Había acercado el yate al lugar donde retozaban las ballenas y, como en aquel preciso instante les tocaba respirar, los enormes cetáceos salieron a la superficie a escasos metros de la embarcación. Joel-Poe se había agarrado firmemente al timón, pero los hombres de Nessler se vieron sorprendidos por las turbulencias provocadas por las ballenas, perdieron el equilibrio y cayeron al mar. Joel-Poe aprovechó aquella oportunidad para descender rápidamente al camarote donde se hallaba Amanda, bien atada y amordazada. Su idea era desatarla y saltar con ella al mar, pues la costa estaba cerca y podían alcanzarla a nado, aprovechando que el barco de sus enemigos se había quedado sin piloto. Pero Nessler, comprendiendo que alguien pretendía arrebatarle su presa, entró en el camarote antes de que Joel-Poe pudiera desatar a su amiga. Apuntó con un revólver al intruso y, al ver que solo era un adolescente, sonrió con desdén y le dijo:
-Así que tú eres el amiguito de esta zorra. Pensaba que habías muerto en el mar, pero no importa: pronto te mataré yo mismo.
Joel-Poe no había conseguido liberar a Amanda, pero sí había tenido tiempo de quitarle la moneda de plata. Le mostró a Nessler aquella vieja moneda y le dijo:
-Si me mata, no sabrá dónde está el tesoro de los piratas que antaño se refugiaban en esta bahía. Yo lo encontré por casualidad mientras nadaba hacia este yate y tengo esta vieja moneda como prueba de que no miento.
Nessler ignoraba que aquella moneda pertenecía a Amanda y se quedó dubitativo, pues las palabras de Joel-Poe habían despertado su avaricia. Mientras tanto, tenía lugar una nueva “conversación mental” en el cerebro del muchacho:
-¡Oiga, señor Poe! Usted ya está muerto y todo esto le parecerá muy divertido, pero debo recordarlo que este cuerpo es mío. Y no quiero que ese tío lo convierta en un colador cuando descubra que no hay ningún tesoro.
-Puedes estar tranquilo. Alguien que se rodea de chicas con poderes paranormales sin duda es capaz de creerse cualquier cosa.
Nessler llamó a Magda y le dijo en voz baja:
-Ese imbécil dice que ha encontrado un tesoro, pero quizás sea un farol para ganar tiempo. Será mejor que le leas la mente y compruebes cuánta verdad hay en sus palabras.
Magda usó sus poderes para introducirse en la mente de Joel-Poe… haciendo precisamente lo que Poe había previsto. Cuando la muchacha se introdujo en la mente del intruso, se encontró con todas las pesadillas creadas por el genio macabro de Poe: gatos negros con un solo ojo en el cual ardían las llamas del Averno, vísceras ensangrentadas que seguían latiendo después de la muerte, muertos que buscaban venganza envueltos en el sudario de la tumba… Incapaz de resistir semejante aluvión de imágenes infernales, Magda palideció rápidamente y, tras emitir un terrible grito de horror, cayó al suelo desmayada. Cuando vio caer a su nieta, Nessler también gritó, pero de rabia:
-¿Qué le has hecho a mi Magda? ¡Dímelo o te mato ahora mismo!
Joel-Poe conservó la calma y respondió con toda tranquilidad:
-Si me mata, su querida niña nunca podrá recuperarse de mi hechizo y terminará encerrada en un manicomio. Pero, si permite que Amanda y yo nos marchemos, no tardará en recuperarse. Le doy mi palabra de caballero de Virginia.
-¿Caballero de Virginia? ¡Tú sí que deberías estar en un manicomio!
-Me han llamado loco tantas veces que no se lo tendré en cuenta. En fin, creo que ha entendido mi propuesta.
Aunque furioso, Nessler era demasiado supersticioso para tomarse a broma las palabras de Joel-Poe y, pensando que este efectivamente había hechizado a su querida nieta, optó por rendirse. No solo dejó que Joel-Poe y Amanda se fueran, sino que además les cedió el bote salvavidas del cúter, pues deseaba perderlos de vista lo antes posible. Cuando llegaron a la costa, Amanda se fundió en un abrazo con su salvador… quien aprovechó la ocasión para darle un apasionado beso en los labios.
(-¡Oiga, señor Poe! ¿Cómo se le ocurre hacerme besar a Amanda, así por las buenas?
-Es que, si no, tú nunca te habrías atrevido a declararte, pedazo de burro. Bueno, ahora te dejo con ella, pues ya me toca volver al Más Allá.)
Y así se quedaron Joel (ya solo Joel) y Amanda fundidos en un largo beso de amor, sobre las arenas de la playa y bajo la cariñosa mirada de un viejo fantasma que los observaba desde el Cielo.

Relato Fantástico : 2 en 1

Fuente : Facebook

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domingo, 18 de agosto de 2019

Cuentos eróticos: Soy enfermera, no puta

Cuento erótico sacado de Internet que se divide en varios capítulos. Se llama "Soy enfermera, no puta" y su autor es desconocido. Ya que buscan mucho cuentos eróticos en este blog de literatura XXX, comparto este que es muy bueno y que en parte está en el post Relato erótico sexo con la enfermera.

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Cuentos eróticos: Soy enfermera, no puta

Hola, soy Lola, tengo 27 años, aunque no me considero bonita, mi cuerpo lo cuido mucho, mis senos no son enormes pero creo que son proporcionados a mi cuerpo y por herencia materna tengo buenas caderas que mi esposo disfruta a diario; estoy felizmente casada pero lamentablemente no puedo tener hijos, soy estéril, aunque vengo de una familia sencilla logré graduarme de enfermera, yo era fiel, hasta que me sucedió el caso que les voy a relatar. Me encontraba desesperada en el hospital donde trabajo, queda al otro lado de la ciudad donde vivo, los turnos son espantosos y hay un doctor muy viejo que me acosa, la jefa de enfermeras, fue mi salvación.

Jefa: Mira, Lola, el marido de una conocida tuvo un accidente y quedó parapléjico, la esposa me requirió una enfermera y como sé que no estás contenta aquí, puedes renunciar e irte a trabajar con ella, además la paga es muy buena.

Se lo agradecí y ese mismo día renuncié, por la noche se lo conté a mi esposo, se puso feliz, un poco más de dinero no le cae mal a nadie, al día siguiente, planché mi uniforme, tomé mi pequeña maleta y me dirigí a mi nuevo trabajo, la fachada de la casa era hermosa, se veía que era gente de dinero, me salió a abrir Doña Laura, una señora de unos 40 años, guapísima, me llevó a la enorme habitación donde yacía su esposo, estaba sedado, me contó que hacía un mes que había salido del hospital pero que ninguna enfermera aguantaba su mal carácter. Sufría una especie de paraplejía compleja, podía mover con dificultad las extremidades superiores, pero no las inferiores, usaba silla eléctrica de ruedas, me contó que la lesión también le afecto las cuerdas bucales porque aunque hablaba ella no le entendía nada. Trató de explicarme mis obligaciones, pero yo le dije que en el hospital donde trabajaba había tratado a pacientes similares, se quedó más tranquila y me contó que era abogada, que casi no se mantenía en la casa y que me dejaba a cargo… Ah, también me dijo, se llama Rolando pero le gusta que lo llamen Rolo. Inspeccioné la casa y me senté a esperar que despertara, cuando me estaba quedando dormida, oí unos balbuceos, me paré y me presenté, le dije que era la nueva enfermera, me vio de pies a cabeza. Si no fuera porque tenía la mitad de la cara torcida, se podría decir que era un hombre muy guapo. Entre balbuceos, que de manera extraña sí entendí, procedí a hacerle sus ejercicios de rehabilitación para que sus músculos no se atrofiaran, y me pidió que lo bañara.

Me dediqué a lavarle ese pedazo de carne, así que con una mano se lo frotaba y con la otra lavaba sus testículos, Don Rolo me pidió que se la pelara, a mí me pareció muy obscena su petición, pero como toda la profesional que soy, lo hice, al ver su cabeza fuera del capuchón, pude comprobar que llevaba días sin que nadie le aseara esa zona, tomé un poco de agua tibia y le limpie la cabeza del pene, sentía como cabeceaba entre mis manos, me sentía incómoda pero he de confesar que me hubiera gustado quedarme más tiempo aseándolo. Le sequé todo el cuerpo y vuelta de nuevo a su silla de ruedas, ahora sentí una mano rozar mi seno, no dije nada pero empecé a sospechar, lo llevé a su cama, le pregunté donde estaban las pijamas limpias y me dijo que prefería quedarse desnudo, no me pareció correcto pero tampoco quería perder mi trabajo el primer día, lo recosté con la mitad del cuerpo sobre la cabecera de su cama y le pregunté si necesitaba algo más, me pidió que le diera sus medicamentos y al inclinarme para darle agua note que mi blusa se abrió y me miró los pechos con descaro, yo me hice la desentendida y seguí como si nada, luego le dije que me iba a ir a cambiar porque con el ajetreo del baño se había mojado mi uniforme, entré al baño y me desnudé quedándome solo en ropa interior con mis zapatitos y calcetas blancas, pude notar por el espejo que tenía mi tanga empapada, no podía ser, era un paciente más, me bajé la tanga y oriné, luego limpié bien mi vagina y me puse el uniforme seco, lo que no se me ocurrió fue llevar otra tanga de repuesto, así que tenía que permanecer el resto del día con mis partes íntimas sin nada que las cubriera. Al salir me pidió que lo llevara al jardín a tomar un poco de sol, cada vez que lo transportaba a su silla sentía sus manos en alguna parte de mi cuerpo que hasta ahora solo mi esposo había disfrutado, le quise poner la pijama pero no quiso, me pidió su bata de baño, solo permitió que se la pusiera sobre sus hombros y el resto lo enrollara en su cuerpo, salimos a un jardín precioso lleno de flores, al extremo había un jacuzzi cubierto por una pérgola hermosa, y en el centro una piscina de forma caprichosa, lo llevé a un área donde podía disfrutar de un buen baño de sol, en eso sonó el teléfono de la casa. Siguiendo el sonido llegué a contestar, era Doña Laura para saber si no había renunciado, le dije que todo lo contrario, que con Don Rolo nos habíamos llevado bien y que ahora estaba tomando su baño de sol, me advirtió que tuviera mucho cuidado con el almuerzo porque babeaba mucho, le dije que no se preocupara, que tenía mucha experiencia y nos despedimos. Al llegar al jardín, estaba ubicada atrás de su silla y pude notar ciertos movimientos de sus manos como si se estuviera masturbando, curiosa busque una ventana por donde yo podía mirarlo pero él a mí no. Con sus dedos artríticos se agarraba la verga y trataba con mucha dificultad de masturbarse, casi tenía que mover todo el torso para logarlo, a pesar de lo patético del cuadro, yo estaba fascinada viendo como esa verga crecía entre sus manos, podía notar su cabeza roja y húmeda, yo apretaba las piernas, ¿qué me estaba pasando?, pero esa verga era como un imán para mis ojos, traté de acariciar mi vagina desnuda pero no me dio tiempo. Don Rolo se acalambró y pude ver extasiada como le salían muchos chorros de semen, era evidente que tenía tiempo sin tener un orgasmo, lo terrible fue que entre tanto espasmo se cayó de la silla, yo presurosa lo fui a levantar, por supuesto estaba desnudo y bañado en su propia leche, con mucha dificultad fui sentando a aquel hombrón en su silla, traje un poco de agua tibia y le limpié toda su zona genital, verme hincada entre sus piernas le ha de haber encantado porque me dedicó una sonrisa babosa que a mí me pareció de una ternura infinita...

Llegó la hora del almuerzo, quiso hacerlo en el comedor, traté de ponerle su bata pero me gruñó, yo para evitar problemas lo dejé desnudo, así que llevé la bandeja y le empecé a dar su sopa, tenía razón la señora, bebía muy poco y el resto se le escurría por todo su pecho velludo hasta caer en esa área púbica que me traía absorta, fui a buscar con que limpiarlo y con mucho cuidado le aseaba el pecho, luego los genitales, de tanta limpiadera volvió a tener otra erección, yo debí limpiar de nuevo ese pene que cabeceaba al contacto con mis manos, lo aseaba evitando su mirada, no quería que se diera cuenta que yo también lo estaba disfrutando. No sé en qué momento quiso tomar algo de la bandeja y ésta cayó al suelo haciendo un ruido espantoso, con mucha paciencia fui a buscar con que limpiar aquel tiradero, me tuve que poner en cuatro para alcanzar un tenedor que había caído bajo la mesa, cuando me di vuelta me estaba viendo las nalgas y por el pijaso trasero de mi uniforme seguramente había visto mi sexo desnudo, ¡qué vergüenza!, estaba muy nerviosa pero también muy excitada, tenía a escasos centímetros de mi boca, su verga ¡Que tentación, Dios mío! Salí presurosa evitando que notara mi nerviosismo y volví a limpiarlo todo, lo dejé en orden, por la tarde me pidió que lo llevara al jacuzzi, pero fue imposible porque su cuerpo se resbalaba sin voluntad, le expliqué que alguien debía meterse con él para que no se ahogara, me pidió que lo hiciera, le dije que no traía traje de baño y que le iba pedir autorización a la señora y si ella lo permitía mañana mismo nos meteríamos al jacuzzi. Más tarde cayó un aguacero terrible, lo llevé a su cama, le di su medicina y se durmió, lo abrigué bien y pude notar su enorme erección bajo las sábanas ¿Qué tenía este hombre que me enloquecía? Para comprobar que dormía le pasé la mano por sobre las sábanas para tocar su v3rga, la sostuve por varios minutos y Don Rolo no despertó, tenía la boca abierta y roncaba babeando, lo limpié y lo acomodé de lado para evitar que su cuerpo se llagara, pero también para evitar la tentación de tener a la mano la mejor verga que haya visto en mi vida, realmente he visto pocas, pero como ésta: ninguna.

 Así pasaron los meses, don Rolo y doña Laura seguían sin hablarse, la prueba psiquiátrica salió a favor de don Rolo, el juicio por fin llegaba a su final, todo parecía que el divorcio era inminente y doña Laura tendría que dejar su vida de reina para tener que ganarse la existencia, lo terrible es que yo pasaba de la cama de ella a la de él sin ningún problema… para ellos… porque yo hasta había pensado en el suicidio… mi esposo cada vez estaba más amoroso conmigo y el sentimiento de culpa que tenía no me dejaba vivir en paz. Pero todo cambió una mañana desafortunada o afortunada, no sé… ustedes juzguen… un domingo amanecí resfriada y mi esposo me dijo que iría a visitar a mi suegra, pero el destino me tenía preparada una jugarreta infernal… resulta que suena mi teléfono y era Doña Laura para decirme que su esposo se había abierto la cabeza contra la mesita de noche, que no había enfermera que lo aguantara y que por favor llegara de urgencia, me preparé y salí presurosa. Debía pasar a una farmacia a comprar todo lo necesario para curarlo, pasé a la misma donde meses atrás compré mi primer sobrecito de lubricante, queda ubicada en frente del parque donde me sentaba a reflexionar sobre mi vida disoluta, al salir sentí que se me aguadaron las piernas, ahí estaba mi esposo con un bebé entre los brazos y con otra mujer quien le daba un helado a su hija. Mi esposo besó en la boca a la mujer y la estocada final fue cuando escuché a la nena decirle: ¡papá! Maldije a los cuatro vientos, el hecho de ser estéril había llevado a mi esposo a los brazos de esa mujer o tal vez era el castigo que la vida me tenía preparado por ser presa fácil de mis instintos putrefactos, no sé, me sentía una puta perdida, no sabía qué hacer, traté de acercarme y hacerle una escena tormentosa de celos, pero no me atreví porque no tenía moral para hacerlo. Llegué a la casa de mis patrones muerta en llanto, por supuesto doña Laura me preguntó que me pasaba, le dije que primero iba a curar a don Rolo y luego le contaba, el cuadro era espeluznante, don Rolo yacía desmayado a la par de su cama, desnudo y bañado en un charco de sangre y semen por toda su pelvis, lo curé, limpié todo el tiradero, le di un baño de esponja y lo acosté en su cama. Luego le conté a doña Laura todo lo acontecido, ella me abrazó y me besó los labios, necesitaba de su cariño, me sentí protegida entre sus brazos, me sentía como la hija incestuosa siendo consolada por la madre:

DOÑA LAURA: No hay esposo que dure cien años ni Lola que los aguante.

Me reí de su ocurrencia mientras me tomaba mis lágrimas, me llevó a su habitación y me quería desnudar, yo le dije que ese era el peor momento para pensar en sexo, ella me dijo que un baño caliente me caería bien, me bañó como si fuera su bebé, pero al mismo tiempo sentía sus manos resbalar por todo mi cuerpo de una manera deliciosa, máxime cuando metía sus dos manos entre mis piernas, una en medio de mis nalgas y la otra en mi cosita ¿Cómo era posible estar excitada después de descubrir que mi esposo tenía otra familia? Me llevó a su cama y me acarició hasta quedarme dormida, no sé cuánto tiempo pasé descansando, los gritos de doña Laura me despertaron, bajé a ver de qué se trataba y ella lo sostenía al borde de la cama.

DOÑA LAURA: Dile al señor que no se masturbe porque se va a volver a lastimar.
DON ROLO: Dile a la señora que yo me masturbo cuantas veces me dé la gana y que no necesito que ella me sostenga, dile que prefiero volver a abrirme la cabeza que sentir sus sucias manos en mi cuerpo.
Esa era una conversación absurda, lo acomodé en su cama y doña Laura salió de la habitación:
YO: ¿Qué le pasa don Rolo? Se acaba de masturbar y ya quiere otra vez.
DON ROLO: ¿Qué quieres que haga? Es por el accidente, antes me masturbaba una vez al día y quedaba satisfecho, pero ahora no se me baja con nada.
Como me vio distraída me preguntó que qué me pasaba y se lo conté todo con lujo de detalles, me abrazó y me besó la boca, esto era como un deja vu… me preguntó qué pensaba hacer y le dije que no tenía cabeza para tomar decisiones, se quedó callado un rato y luego me dijo que tenía la solución: 
DON ROLO: Te vienes a mi casa y haces los dos turnos.
YO: Pero eso sería como pasarme a vivir aquí.
DON ROLO: Exactamente ¿O piensas perdonarle a tu marido semejante afrenta?
YO: Ni loca, ¿Pero pasarme a vivir aquí…? ¿Está seguro?
DON ROLO: Completamente, tú serías mi enfermera de planta.
YO: ¿Y dónde dormiría?
DON ROLO: Conmigo, como marido y mujer.
YO: ¡No! ¿Qué pensaría la señora? 
ON ROLO: Me importa un demonio lo que piense esa puta.
YO: ¿Ya se van a divorciar, verdad?
DON ROLO: Mañana tenemos cita con el juez, si todo sale como yo espero no tendrá más que firmarme el divorcio, llama a mí abogado…
Lo hice y le pidió que me llevara a comprar todo lo necesario para vivir con él, yo no quería pero hizo un berrinche de niño caprichoso que paré aceptando… fuimos y compré ropa, lencería de marca, zapatos, en fin, me llenó de regalos, el abogado me dijo que tenía órdenes de comprarme lo que quisiera, así que hasta unas botas divinas me compré. Llegué feliz y le enseñé todas mis compras, se las modelé una por una, lo que más disfrutó fue la lencería pequeña, luego acomodé todo en el closet… pero tenía muchas dudas ¿Qué iba a hacer con mi esposo? No podía simplemente dejar de llegar a mi casa sin decirle nada… ¿Qué pensaría doña Laura? ¿Creería que me aproveché de la situación de don Rolo y luego buscaría venganza? Le di su almuerzo, lo mediqué y se durmió, ya sabía que doña Laura me llamaría… salimos al jardín:
DOÑA LAURA: ¿Qué piensas hacer con tu marido?
YO: No sé… don Rolo quiere que yo haga los dos turnos.
DOÑA LAURA: Fabuloso, vivirías aquí.
YO: ¿No le molesta?
DOÑA LAURA: Al contrario, sabría que hay alguien que lo cuida tanto como yo lo hacía antes… dame el número de tu marido.
YO: ¿Para qué lo quiere?
DOÑA LAURA: Le voy a cantar todas sus verdades, le voy a decir que no te verá nunca más y si se opone yo te manejo la demanda de divorcio y lo dejamos en la calle.
Ella subió a su habitación y al rato regresó diciéndome que todo estaba resuelto, que mi marido estaba dispuesto a firmarme el divorcio y me iba a dar una manutención obligada por la ley, me tiré a sus brazos y le agradecí llena de llanto, ella me limpió las lágrimas y me dijo que ahora era mi turno de ayudarla, yo le dije que no tenía ni la menor idea de cómo hacerlo, me dijo que no quería divorciarse de don Rolo, pero que seguramente el juez fallaría en su favor, que no lo hacía solo por el dinero, que lo amaba… y se puso a llorar, ahora era yo la que la consolaba. Don Rolo despertó y lo llevé al yacusi, nos metimos desnudos, me coloqué en la posición acostumbrada y me besó la espalda, yo pasé mi mano para atrás y le pajeé esa verga que me atormentaba:
DON ROLO: ¿Te acuerdas lo que te dije cuando Laura nos sorprendió por la ventana?
YO: No ¿Qué?
DON ROLO: Que me gustaría que hiciéramos un trío con otra mujer…
YO: No, don Rolo ¿No le basto yo?
DON ROLO: No es eso, mi reina, es por puro morbo, me encantaría verte con otra mujer, que me mamen la verga entre las dos, que mientras una me cabalgue poder chupar el chochito de la otra… 
YO: Usted está loco, don Rolo, a mí no me gustan las mujeres y si todos sus regalos son un chantaje prefiero irme a vivir con mi hermana.
DON ROLO: No te pongas así que solo es una fantasía.
YO: Entonces no me diga esas cosas y cójame, que estoy muerta de la calentura. Levanté mis caderas y me ensartó la verga, que delicia era coger en el yacuzzi, con esos masaje que nos daban los chorritos de agua caliente a los laterales, yo estaba que flipaba de gusto ¿Cómo me había cambiado la vida de un instante a otro? En ese momento nos dimos cuenta que doña Laura no estaba viendo, él se puso como loco y me estrujó las tetas, yo no sabía si irme o quedarme, total ya nos había visto la otra vez, me daba mucho morbo que la esposa viera como el esposo me cogía, ahí mismo tuve un orgasmo intenso. Don Rolo quería que lo siguiera cabalgando pero estaba agotada, me dolían las piernas y le pedí que descansáramos un poco, nos salimos y al secarlo pude ver a doña Laura espiándonos, no sé por qué pero le mamé la verga para que ella nos viera, nuestras miradas se encontraron y ella me mandó un beso volador, luego lo llevé a la habitación y le conté que doña Laura había llamado a mi esposo y el feliz desenlace, le pedí permiso para ir a agradecerle el gesto, me dijo que estaba bien pero que me apurara porque quería seguir cogiéndome, yo agradecida le apreté la verga con mi mano y salí.
YO: Doña Laura, creo que ya sé cómo ayudarla.
DOÑA LAURA: No te creo ¿Cómo?
YO: Resulta que don Rolo quiere hacer un trío con otra mujer y usted sería la perfecta ¿No le parece? De pronto hasta la perdona y no se divorcian.
DOÑA LAURA: Rolando siempre me propuso hacer un trío y siempre me negué.
YO: ¿Por qué? Si a usted le gustan las mujeres.
DOÑA LAURA: Justamente por eso, no quería que se diera cuenta de mi experiencia con otras mujeres, se hubiera vuelto loco de celos, sino ¿Mira cómo paró el pobre?
YO: ¿Pero si yo le pongo como condición que sea usted?
DOÑA LAURA: Me odia, no ves que ni me habla, dudo que quiera saber nada de mí.
YO: Hagamos la prueba, nada se pierde.
DOÑA LAURA: Ok. Anda a la habitación y te lo coges yo llegaré para agarrarlos infraganti y tú me invitas a participar, a ver que dice mi marido. Hice lo acordado y me lancé a mamarle la verga, él estaba como loco, me decía que le chupara los huevos, yo hambrienta me los devoraba, quería que le metiera un dedo en el culo pero no lo hice, sabía que de esa manera se vendría y quería tenerlo bien caliente para cuando apareciera su esposa, le pasé la lengua saboreándome toda la cabeza de la pija, me la pasé por toda la cara como lo había visto hacer a doña Laura en el DVD, le di la espalda y guié su enorme verga a mi cosita lubricada y me la metí hasta los pelos, en eso apareció doña Laura.
DON ROLO: Lola, dile a esa puta que qué hace espiándonos parada en el umbral de mi puerta. 
DOÑA LAURA: Tenemos que hablar.
DON ROLO: Dile que no tengo ni mierda que hablar con ella, dile que se vaya, que nos deje coger en paz.
DOÑA LAURA: Lola, dile al señor que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa con tal que me perdone.
DON ROLO: Dile a esa hija de puta que vaya a que la perdone su madre.
DOÑA LAURA: ¡Perdóname, Rolando, por favor! Ella se hincó en el piso y le suplicó con las manos en oración, yo me desensarté de su verga y fui a consolarla, Don Rolo se puso histérico y le dijo que se fuera con su amante, que era una lesbiana de mierda y sacó toda su furia llenándola de improperios, entonces saqué mi as bajo la manga, la puse de pie y la besé en la boca, don Rolo dejó de gritar y se puso a observarnos tocándose la pija con sus manos artríticas, le quité la blusa y acaricié sus tetas por encima del brasier, ella me agarró las nalgas con sus dos manos y me las abría y cerraba para que don Rolo me viera el hoyito de mi culito.
DON ROLO: ¡Lola! ¿Qué estás haciendo? ¿No que no te gustan las mujeres?
YO: No me gustan, lo hago solo por complacerlo.
DON ROLO: ¡No! Te lo agradezco pero busquemos otra, con esa puta yo no quiero tener nada. 
DOÑA LAURA: Lola, dile al señor que su verga no piensa lo mismo porque le cabecea muerta de calentura.
DON ROLO: Dile que me pela la verga lo que sienta mi verga, que no la quiero volver a ver el resto de mi vida, que por culpa de ella me quedé paralítico.
Y los dos se pusieron a llorar, yo no sabía a quién consolar, le dije a don Rolo que su esposa era culpable de infidelidad pero no de su accidente, que él en su locura se fue a estrellar solito en aquel poste de luz… nos hemos de haber visto como una escena de comedia pornográfica, yo desnuda limpiándoles las lágrimas a ambos… de repente doña Laura se jugó su última carta y se desnudó, se me acercó y frotó sus enormes pechos frente a los míos mientras nuestras lenguas se enredaban la una contra la otra. Don Rolo estiró la cabeza para vernos mejor, me colocó sobre la cama enfrente de su marido con las piernas abiertas y me mamó la cuca, yo emitía sonidos guturales exagerados para calentar más a don Rolo, si eso era posible:
YO: Así mamita… que rico me chupa la concha, doña Laura… así… más… el clítoris, por favor… ay que rico… béseme don Rolo… Y él desesperado me comió la boca, yo le agarré la verga y se la mamé con pasión, yo hacía muchos sonidos y me quejaba cuando me llegaba hasta la campanilla. 
DOÑA LAURA: Que rica pussy tienes, Lolita… tus jugos saben deliciosos… cógete al señor… te quiero ver cabalgar esa verga que un día fue mía.
YO: Con mucho gusto, señora… ¡Ay qué veeeergaaaa! Me llena toda, siento que me va a salir por la garganta.
DOÑA LAURA: Déjame chuparte es culito delicioso… que rica te ves ensartada en esa vergota… como te envidio… que ricos huevos…
DON ROLO: Lola, dile a esa ramera de mierda que te chupe lo que quiera pero que a mí no me toque.
YO: ¡¡YA, DEJEN DE COMPORTARSE COMO NIÑOS, SI TIENEN QUE DECIRSE ALGO, DÍGANSELO DE FRENTE!!
Hubo un silencio larguísimo, como ninguno de los dos hacía nada, puse a doña Laura sobre la cama y le mamé toda la pepa:
YO: Que rica pusita tiene, doña Laura… me encantan sus labios rosaditos y mojados… si ya le escurren hasta el culo…
DOÑA LAURA: Que rico me chupas el clítoris… ven mamita… hagamos una tijerita… súbete a la cama y frotémonos los chochitos… ay que delicia… lo tienes bien húmedo y calientito.
YO: Que rica tijera… mire como le cabecea la verga a don Rolo… mastúrbelo, usted la tiene más cerca que yo.
Doña Laura le agarró la verga y lo pajeó, él solo cerró los ojos, yo me salí de las piernas de ella y puse mi culo en la cara de él, sacó su lengua y me empezó a chupar mi cosita, le agarré la cabeza a ella e hice que le mamara la verga, don Rolo gimió de gusto, luego hicimos cambio y don Rolo no protestó, sabía que era el momento ideal: la senté sobre su verga y me alejé para verlos…
DON ROLO: …te amo… te amo puta de mierda…
DOÑA LAURA: Yo también te amo… perdóname, por favor… seré tu esclava pero no te divorcies de mí… por favor… mi amor…
DON ROLO: ¿Qué estás dispuesta a hacer por mí?
DOÑA LAURA: Lo que quieras.
DON ROLO: ¿Estaría dispuesta a ser nuestra sirvienta? Yo por nada del mundo estoy dispuesto a perder a Lola.
DOÑA LAURA: Yo los serviré en todo lo que me pidan, los bañaré, les cocinaré, estoy dispuesta a renunciar a mi trabajo con tal de servirles, puedo ser su esclava sexual también, me pueden usar como quieran, estoy dispuesta a sufrir las peores humillaciones… pero no me dejes Rolo, por favor.
DON ROLO: Me vengo… me veeeengooooo… mueve ese cuuuloooo… yaaa… yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa… queeee riicooooooooooooooo.
DOÑA LAURA: Como extrañaba tu verga, papito.
DON ROLO: Ven Lolita, necesito un beso a tres lenguas… así mamita… que rico…
YO: Me alegra que se hayan contentando.
DON ROLO: Solo tú podías ser capaz de eso… Lola, ¿Estaría dispuesta a vivir con nosotros?... ¿A dormir en la misma cama?... ¿A coger con nosotros?
YO: Gracias don Rolo, yo seré la esposa de los dos…
DOÑA LAURA: Eres la mejor enfermera que Rolo haya podido conseguir.
YO: No doña Laura: ¡Soy puta, no enfermera!
Lamentablemente la vida no termina como en los cuentos de hadas, pasamos dos meses viviendo en trío, pero Doña Laura se hartó de las echadas en cara que don Rolo le hacía constantemente por su infidelidad, un día ella agarró sus cosas y se fue, él quedó deshecho, cada vez se le veía más deprimido, ya casi ni me hacía caso, aquella calentura del principio se convirtió en rutina y se aburrió, un medio día que le daba su almuerzo frente a la piscina me pidió que llamara al abogado, cuando regresé con el teléfono lo encontré ahogado, se había suicidado, al entierro solo fuimos el enterrador y yo, Doña Laura heredó su fortuna y yo tuve que volver al maldito hospital que odiaba, ahora tendré que lidiar con ese viejo doctor que me acosaba, tal vez pare de su puta, porque las ganas de pija no se me quitan… solo el recuerdo me acompaña en mis noches solitarias, aquella verga hermosa de la cual me enamoré.
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sábado, 17 de agosto de 2019

Historia de terror: La muerte

Historia de terror: La muerte. Un relato macabro encontrado en Internet que compartimos con los amantes de los cuentos terroríficos de nuestro blog de literatura.
Si les gustó, no olviden compartir en sus redes sociales. Además, pueden enviarnos sus cuentos y relatos de todos los géneros para subirlos al blog. Muchas gracias y ahora sí, los dejamos con el cuento de la muerte.

Historia de terror: La muerte

Historia de terror: La muerte


La Muerte.

La muerte tocó la puerta y la pequeña Miranda fue quién abrió.

—¿Dónde está tu madre? —preguntó la muerte, con su vestido negro, su cabello rojo y sus pupilas de fuego gris.

La niña ya la conocía. La había visto dos meses atrás, el día que su abuela ya no se levantó.

—Sígueme —dijo la pequeña Miranda.

Caminaron hasta el fondo del pasillo y llegaron a una puerta, la cual, la niña abrió para demostrar sus modales. Adentro estaba completamente oscuro. Las cortinas cerradas y el tragaluz bloqueado le robaban los colores al cuarto.

«Gracias», dijo la muerte con su voz ronca y sensual. Entró, y salió un minuto después, con un corazón en una bolsa hecha de tela.

Cuando la muerte se fue, la pequeña Miranda fue a la cocina, llegando en el momento exacto en el que una mujer con el rostro golpeado y amoratado se lanzaba desde una silla. Sin embargo, la cuerda en su cuello, por alguna razón inexplicable, se rompió como si fuera de hule.

«Mamá», murmuró la pequeña y la mujer volteó inmediatamente. Lloró avergonzada y abrazó a su hija como nunca antes.

—Mami, ¿juegas conmigo a la pelota?

—No puedo Miranda, debo cocinar para cuando tu padre se despierte.

—Yo no me preocuparía por eso. No creo que se levante —dijo la pequeña antes de ir a buscar su pelota.

Autor : Desconocido
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miércoles, 3 de julio de 2019

La niña que oraba por Lucifer

La niña que oraba por Lucifer

Cuenta la leyenda que en un pequeño pueblo vivía una niña inocente y sin malicia alguna. Ella empezó a ser observada por sus padres, con sorpresa y creciente preocupación porque se encontraban asombrados por las oraciones nocturnas de la niña.

Llamaron al sacerdote del pueblo, quien pensó que los padres exageraban. Lo invitaron a cenar, con la intención de que observe a la niña. Se encontró con una niña dulce de aspecto angelical. Cuando terminó de cenar, ella se despidió de sus padres y del sacerdote, dirigiéndose a su habitación. En ese momento los padres le piden al sacerdote que los acompañe a la habitación de la niña. Ya detrás de la puerta, es cuando se empezó a oír:

“Y cuida a mi mami, a mi papi, a mis hermanos, ah, y por favor cuida mucho de Lucifer, nadie pide por él, yo lo hago en nombre de todos”

Su padre estaba horrorizado, sin embargo la conducta de la pequeña era intachable, por lo que el sacerdote solo ordenó que la vigilen. El tiempo pasó y lamentablemente las condiciones en las que vivían no eran de las mejores, solían caer en hambrunas y padecer enfermedades, pero eso no era motivo para que la niña dejara de rezar:

“Y cuida a mi mami, a mi papi, a mis hermanos, y por favor cuida mucho de Lucifer, nadie pide por él, yo lo hago en nombre de todos”

Y así lo decía cada noche.

Un día sus padres salieron en busca de alimentos para ella y sus hermanos. Durante su ausencia, ella sufrió un accidente y murió. La familia era muy humilde, por lo que no podían darle una sepultura y lloraban su miseria. De pronto, de la nada apareció en su casa el más majestuoso y jamás visto cortejo fúnebre; rosas, coronas, una elegante carroza jalada por seis corceles negros, y al frente del cortejo, un hermoso joven de piel blanca como la nieve, pelirrojo, vistiendo un traje de gala negro, tanta belleza impactaba, pero lo que más impactaba, eran sus ojos, rojos como la sangre, como carbón encendido, pero hermosos y cautivadores, bañados en lágrimas que ocultaban la verdadera fiereza de su dueño.

Inició la misa de cuerpo presente, la iglesia estaba a tope y el joven en primera fila seguía llorando, sin mirar a nadie, solo a la caja blanca de fino alabastro que contenía aquel angelical cuerpo.

Los padres de la niña no se animaban a agradecer o cuestionar a su distinguido benefactor, quien cabizbajo seguía en su solemne y silencioso llanto que desgarraba el alma del más valiente.

Finalmente, el cortejo partió hacia el cementerio, donde los padres, hermanos y familiares de la niña pudieron contemplar el sepulcro más majestuoso jamás visto. Al ingresar el féretro al nido de descanso eterno, el joven estalló en un llanto que dobló a más de uno, los padres no sabían que hacer.

¿Cómo aquel desconocido podía haber amado tanto a la niña y haber sentido tanto su muerte?

Y como si hubiera leído sus mentes, volvió su fiera pero enternecedora mirada y con pena y dulzura infinita dijo: “Por miles de años el mundo ha buscado la manera de tacharme de lo peor, desde tentador, ladrón, traidor, enemigo, hasta lo más ofensivo y blasfemo, pero ella, ella con su dulzura, su inocencia, su amor infinito, todas las noches sin falta y a pesar de que era castigada por hacerlo, nunca dejo de orar y pedir por mí, ni una sola noche”.

Los padres le preguntaron su nombre. El joven se alejó y dio la vuelta diciendo que debían recordar el final de las oraciones de su hija: Bendice a Lucifer, porque nadie pide por él, yo lo hago en nombre de todos.

Dicho esto, el joven desapareció.
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Macabra historia de amor

Una historia de terror y amor que da escalofríos y miedo a la misma vez. Se trata de una historia que encontramos en Internet y que dice ser verdad. Si está basada o no en hechos reales es secundario. El miedo que causa esta historia de terror es absolutamente increíble.
Es la historia de Car Von Cosel y María Elena de Hoyos y aquí la comparto con ustedes, una versión sacada de Facebook de autor anónimo.
Espero que les guste y seguiré subiendo más material de este tipo para los amantes de los relatos de historias y cuentos de terror y horror.

Historia de terror : Macabra historia de amor

Historia de terror : Macabra historia de amor

Una de las historias más 'conmovedoras' relacionadas con el trastorno de la necrofilia, es la del médico estadounidense Carl Von Cosel, quien en 1931 desarrolló una obsesión por María Elena de Hoyos, de 22 años, una de sus pacientes en Florida, a quien trataba por tubercolisis.

Profudamente enamorado de la joven, tras su muerte pidió permiso a la familia para construirle un mausoleo en el que la visitaba todas las noches y preservaba su cuerpo en formal de hído. Para 1933 trasladó el cuerpo a su casa, lo metió en cama y llenó un guardarropa para vestirla.

Los gusanos que ya estaban apoderándose del cuerpo, él los tiraba en su jardín porque tampoco se animaba a matarlos. El abono que se generaba lo utilizaba para nutrir varias rosas.

La hermana de Elena descubrió el robo del cuerpo 7 años más tarde, se dirigió a la casa de Von Cosel y encontró el cuerpo tendido en la cama con una máscara de cerámica cubriéndole el rostro: los huesos estaban unidos con cuerdas de piano, su piel era tratada con cera, sus ojos eran de cristal y estaba rigurosamente perfumada para disimular el olor a putrefacción.

Fuente: Internet (Anónimo)
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sábado, 11 de mayo de 2019

El Nahual de Ixtlahuaca Toluca - Relato del policía

Las bestias o criaturas infernales no son cuentos o historias, estas son mas reales de lo que uno piensa, pero esa noche mi vida y la de mi compañero quedo marcada para siempre y asta el día de hoy narraré estos hechos con lujo de detalles......

El Nahual de Ixtlahuaca Toluca

El Nahual de Ixtlahuaca Toluca - Relato del policía

Existen religiones o sectas muy aterradoras que juegan con el destino y voluntades de quienes piensan y desean alcanzar el máximo poder espiritual y tocan poderes inimaginables donde alteran el orden de las cosas y parte de la naturaleza haciendo ritos con mujeres y animales particularmente como cabras, perros, puercos y esto con el fin de traer de regreso a sus gobernantes de las sombras; de allí procrean a un descendiente en este acto el cual se incuba y viene a la vida en un periodo de gestación sumamente corto y de rápido desarrollo con un poder, inteligencia y fuerza descomunal y este es de aspecto horrible y repugnante pues ellas tienen que dar a luz en cierta y misteriosa noche de el calendario lunar pagano, en pleno bosque esto con el fin de que el alumbramiento o parto de estas bestias no sea obstruido por alguna persona ajena a esto...

Como oficial de policía del estado de México esto que les cuento y saco a a luz publica no a sido contado o narrado jamas; de lo que nos aconteció ni siquiera mi esposa esta enterada, esa tarde que salimos hacia el estado de México pasando Ixtlahuaca aya rumbo a Toluca como parte de una avanzada de notificación en un caso judicial de presentación, a petición de mi comandante y esa tarde por falta de viáticos o recursos para usar la autopista cortamos por el municipio de Isidro Favela halla cercas de Tlazala estado de México, ya estabamos cercas de el centro ceremonial Otomi, un lugar famoso por su historia arqueológica y avistamiento de brujas duendes asta Nahuales, hombres híbridos, yo venia manejando ya de regreso por un poblado apodado las palomas, de eso era muy noche pues se veía poco de ese aterrador bosque y sin lamparas menos!!! de pronto allí en medio de la nada nos comenzó a fallar la patrulla y mi pareja me dijo que el carro ya no respondía que esos jalones eran posiblemente el problema de el motor, las luces de la torreta fueron lo ultimo en dejar de funcionar ahora si el carro estaba sin servir.....

Descendimos de la patrulla para checar esa posible falla mecánica y al notar mi pareja que esta era imposible sugerido solicitar apoyo por el radio de frecuencia, al pedir apoyo solo se escuchaba estática y distorsión, esto era lógico por la altitud y por que estábamos en medio de la sierra o del bosque oscuro en ese justo momento y en época de verano se soltó una ráfaga de viento helado que te calaba los huesos, y si esto era fuerte lo que se escucho nos aterro y puso en alerta, se escucharon los gritos o alaridos de una mujer allí entre la maleza y oscuridad estos llantos ya eran de lamento como de un terrible sufrir y sin pensarlo dos veces tomamos las armas cortamos cartucho y avanzamos a su auxilio a pesar que no conocíamos la zona nos adentramos con un arma corta y otra larga pero estos gritos se escuchaban en diferentes posiciones o lugares así que mejor nos separamos cuando estos se alejaban....

Efectivamente llegamos por un sendero como a una especie de camino oculto y allí estaba postrada una mujer con el rostro tapado y con un vestido largo de color blanco, como en posición de alumbramiento para dar a luz pues lanzaba gritos de estar pariendo!! ella no nos había visto y al acercarnos tenia el vientre abultado y este se le movía como si este feto se quisiera salir y por eso lanzaba esos alaridos aterradores, ella estaba ya teniendo a su vástago pero se veían dificultades para que naciera pues cada vez eran intensos sus alaridos y lamentos de ella; continuaba sin vernos y al acercarnos mas ella expulso algo así como un bulto de el cual venia revuelto con la placenta y despedía un nauseabundo y asqueroso olor a podrido...

Cuando se medio desmayo por dar a luz, nos acercamos y prendimos las lamparas pero estas se atoraron o de o de plano no encendían pero al ver el producto o bebe de esta señora este era una aberración!!! era una cosa híbrida mitad humana mitad animal y de rasgos repugnantes pues era mas una bestia que un bebe tenia la cara de un perro grotesco y deforme, con una mandíbula llena de filosos dientes y sus ojos eran blancos como canicas, en ese momento la madre de este ser nos vio y quiso esconderse pero imaginamos que por el tipo de parto no tenia fuerzas para hacerlo solo se arrastro con brazos y sus piernas ensangrentadas aproximadamente unos tres metros hacia atrás sin quitarnos la vista de enfrente y asta que medio pudo se paro...

De pronto este engendro de el demonio se comenzó a contorsionar en la placenta y lanzo su primer llanto!! una mezcla humana con graznidos de animal, todo era muy raro pues al voltear a ver a la madre esta ya había desaparecido de nuestra vista, en ese momento esa bestia recién nacida abrió su asqueroso hocico y se abalanzó a atacar a mi compañero que estaba incrédulo de lo que allí pasaba, cuando ya estaba cercas de el yo accione mi arma corta pero esta solo emitió el chasquido de percutir y no acciono la bala de el interior, esta arma no respondía!!!! la bestia al ver esta acción contuvo por unos segundos el ataque y fue allí donde aprovechamos para correr y alejarnos de ese engendro ya en lo oscuro de el bosque llegamos asta donde dejamos la patrulla pero esta no encendía, continuaba descompuesta, en eso sentimos como algo pesado se trepaba por el cofre y la movía con una gran fuerza, y de nuevo los graznidos y rugidos de ese salvaje y deforme animal producto de el diablo!!!!

Mi compañero ya había entrado en pánico y desenfundo la escopeta 12 milímetros y apunto a donde estaba la aberración pero de nuevo solo es chasquido de el arma sin disparar la bala, el salio de la patrulla y comenzó a correr y fue allí donde algo lo tomo por atrás y lo derribo y ese algo era esa bestia que le clavo su mandíbula en la oreja y de un tajo le arranco la mitad y ya estaba por morderle la yugular cuando saque mi bastón retractil y le di un golpe seco a esa bestia para que lo soltara, al mismo tiempo que se retorcía de el agudo golpe que le propine aproveche para jalar a mi amigo desmayado de el horror y de la mordida recibida por este ente de el averno, como pude lo metí de regreso a la patrulla y al voltear no vi mas a la bestia y saque el botiquín para parar la hemorragia que era muy abundante en el el fuerte ardor de el alcohol hizo que este se despertara y comenzara a lanzar golpes a diestra y siniestra pero lo calme asta que se tranquilizo, ya no había nada solo se escuchaba a lo lejos el jadeo y el sonido que hacen los puercos era muy desesperante esa respiración que allí en medio de el bosque se sentía!!!...

Aproximadamente paso una hora ya casi por amanecer, se escucho un fuerte sonido de un motor y era el primer autobús que salia de el pueblo y a pesar que vio la patrulla allí este no se detuvo por el contrario mas y mas acelero su marcha yo corrí para hacerle señas pero a pesar que me vio no se paro, muy desconsolado regrese en minutos a la patrulla y vi a mi compañero envuelto en pánico y arrastrandose por el piso de entre el asiento de el conductor como escondiéndose de algo o peor aun de alguien.Pero quede helado al girar la cabeza al asiento trasero donde se colocan a los detenidos allí estaba esta bestia con sus garras y uñas estaba destrozando la malla metálica que nos separa de los detenidos como queriendo entrar a sacar a mi compañero, cabe mencionar que este ser se desarrollaba muy rápidamente pues crecía también y ahora hablaba un tipo de lenguaje no entendible y era mas como invocaciones o rezos al diablo ya que se notaba como en un fuerte trance, de pronto mi compañero salio brincando de la patrulla y se interno en el siniestro bosque y yo fui tras de el pero le perdí la pista!!! Yo no recuerdo cuantas horas estuvimos corriendo ya que los primeros rayos de el sol poco a poco dejaban ver el siniestro lugar que nos cobijo en la noche, al estar mas alumbrado el bosque camine y camine asta toparme con una pareja de indígenas a los cuales solo les comente que mi compañero y yo estábamos perdidos pues después de venir en la patrulla nos perdimos, y estos me llevaron al centro de Tlazala y ya de allí sin levantar sospechas y con miedo a que me tomaran de a loco marque al comandante y solicite una avanzada de apoyo y ayuda para buscar al compañero y sacarnos de ese extraño pueblo....

Por fin en tres horas llego el grupo de apoyo y les puse al tanto de todo y estos no de el todo me creían, asta pensaron que estábamos alcoholizados, pero al encontrar a la patrulla mencionada esta era ya perdida total, la torreta estaba partida en 2, la patrulla por dentro y por fuera estaba arañada de polo a polo como si algún animal grande con garras rasgara algo suave así estaba esta y las puestas destrozadas y por fin me creyeron cuando a una llanta de una mordida le arrancaron la mita de la misma de una mordida eso era impactante!!! pero no habían rastros de mi compañero, después de casi 8 horas de búsqueda no aparecía mi compañero asta que llegamos a la presa de iturbide y allí estaba el boca bajo a un con vida pero severamente lastimado!! estaba muy arañado de todo su cuerpo y aun traía signos vitales, el fue ingresado en estado delicado al hospital Issemym de Toluca y duro allí casi un mes bajo observación y cuando al fin despertó el compañero recuerda que al correr en el bosque esa bestia lo volvió a derribar y le buscaba la llugular para morderlo pero que el se ponía en posición fetal y no se dejaba morder y como pudo se aferro y esa criatura solo lo arañó y destrozó la ropa antes de marcharse le dijo que esto solo era un aviso ya que vendría por nosotros y en especial por el....

Ya al salir de el hospital ya no se presento a laborar, mi compañero de las secuelas de ese encuentro con la bestia de Ixtlahuaca renunció y no supe mas de el; yo vivo con pesadillas y muy dentro de mi tengo ese recuerdo de esa desafortunada noche donde fuimos testigos de algo jamas presenciado por una persona ajena a estos ritos pagano satánicos y de allí el por que se descargo toda esta furia de ese ser que jamas debió de salir de las tinieblas y que vive y habitan allí en esa sierra de el estado de México allí en Toluca lugar de infinidad de seres paranormales......

El Nahual de Ixtlahuaca Toluca - Relato del policía


Relato escrito por Chemo San Juan, basado en la historia real y el testimonio de el compañero policía
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